Ataque reaviva fantasma del yihadismo y nutre hostilidad hacia el islam

08 de enero de 2015 - 08:08
Una explosión se produjo delante de un restaurante kebab cercano a una mezquita. Foto: AFP

El atentado contra el semanario francés Charlie Hebdo atribuido a islamistas podría nutrir la hostilidad hacia los musulmanes en Europa, en un contexto de conflictos en Medio Oriente, según expertos.

"Cabe temer que una matanza de este tipo en pleno centro de París nutra (...) la xenofobia y la islamofobia", comentó el exembajador de Francia y diplomático de la Unión Europea Marc Pierini, tras el atentado en el que murieron 12 personas.

Gritando Alá Akbar (Dios es el más grande), hombres armados irrumpieron en la sede del semanario y dispararon ráfagas de kalashnikov contra los periodistas presentes, en un operación muy bien organizada.

Los comentaristas se preguntan qué consecuencias puede tener este atentado en un contexto de tensión creciente en Francia y Europa en torno a temas como el islam o la inmigración.

"Los dementes atacan en todas partes. Cuidado, no nos equivoquemos de enemigo y no confundamos fe y fanatismo, práctica religiosa y fundamentalismo", estimó Luciano Rispoli, diplomático francés en Bagdad.

"Estamos contra cualquier forma de terrorismo, venga de donde venga y sean cuales sean sus móviles", declaró por su parte el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, para quien "asociar al islam con el terrorismo no es el modo correcto de ver las cosas".

En Francia, que cuenta con una importante comunidad musulmana y lucha contra grupos islamistas en el Sahel y la organización yihadista Estado Islámico en Irak, tiene lugar un intenso debate sobre el islam o la inmigración.

En este contexto, el libro del polemista Eric Zemmour El suicidio francés, que considera que la inmigración es una de las causas de los problemas de Francia, lideró las ventas en librería el año pasado.

"Nunca se ha hablado tanto del islam en los medios de comunicación y nunca se estigmatizó tanto al islam en Europa", explicó Hasni Abidi, un investigador originario de Argelia radicado en Ginebra, quien cita a modo de ejemplo los temas que ocupan habitualmente las portadas de los informativos de televisión occidentales, tal como las guerras en Medio Oriente, trátese de Gaza, Siria o Irak.

Para quienes realizan atentados de este tipo, son "imágenes contra imágenes, muertos contra muertos, ojo por ojo", destacó.

"Estamos en una especie de espiral infernal", afirmó Pierini, refiriéndose a fenómenos como el atentado de París y las manifestaciones contra la "islamización" en Alemania. "Uno nutre al otro", agregó.

En Alemania, el gobierno está preocupado por la imagen que dan en el extranjero las manifestaciones contra la "islamización" del país. La undécima manifestación de este tipo el lunes reunió a unas 18.000 personas en la ciudad de Dresde (este), un récord desde que se iniciaron estas protestas en octubre.

En Suecia, se consideró que los incendios en tres mezquitas mostraban un aumento de la islamofobia, si bien uno de ellos parece haber sido un accidente.

Para Pierini, el atentado de París "va incidir en la política en Francia. El Frente Nacional puede sacar provecho", puntualizó, refiriéndose al partido ultraderechista francés liderado por Marine Le Pen.

Lugares de culto musulmán atacados

De hecho, varios ataques contra lugares de culto musulmán tuvieron lugar en tres ciudades de Francia desde el miércoles por la noche, sin causar víctimas.

En Le Mans (centro), se lanzaron tres granadas de ejercicio y se disparó al menos una vez contra una mezquita de un barrio popular.

En Port-la-Nouvelle (sur) se disparó dos veces contra una sala de rezo musulmana por la noche, una hora después del final de la oración.

"Evidentemente se trata de alguien que ha creído conveniente vengarse de algo o alguien", declaró el fiscal David Charmatz, interrogado sobre un posible vínculo con el atentado a Charlie Hebdo.

Por otro lado, una explosión de origen criminal se produjo el jueves en Villefranche-sur-Saône (este) delante de un restaurante kebab cercano a una mezquita.

"A priori está vinculado con la situación dramática" que se vive en el país tras el atentado, estimó el alcalde de la ciudad, Bernard Perrut, que pidió a todos "cohesión, unidad y respeto".

Se reaviva el fantasma del yihadismo

Los asesinatos de caricaturistas cuyos dibujos indignaron a muchos musulmanes servirán de propaganda a los movimientos yihadistas, y les facilitarán el reclutamiento, advierten varios expertos.

"Este ataque ha sido cometido para provocar una onda de choque en la escena internacional", afirmó a la agencia AFP Lina Khatib, directora del centro Carnegie para Oriente Medio.

"Su ejecución espectacular quiere demostrar la influencia de los movimientos yihadistas en Europa", añadió.

El atentado, que no ha sido reivindicado, confirma el miedo a atentados en Occidente al calor de la emergencia del grupo Estado Islámico (EI) en Irak y Siria y el lanzamiento de una coalición internacional con fuerte participación occidental para combatirlo.

Con esta guerra de fondo, los servicios de inteligencia occidentales no han dejado de alertar contra el peligro de los yihadistas que vuelven a sus países de origen en Europa.

Francia está particularmente expuesta, ya que participa en los ataques aéreos en Irak contra el EI y ha desplegado un dispositivo militar de gran envergadura en cinco países del Sahel contra diversos grupos islamistas.

El objetivo es también "hacerle llegar un mensaje a los Estados, en particular los integrantes de la coalición internacional, haciéndoles ver que son vulnerables", explicó Lina Khatib.

Y por eso, "los atacantes han elegido una zona central en París, que es muy simbólica", agregó.

En las redes sociales, simpatizantes de Al Qaida y sobre todo del Estado Islámico se felicitaron por el ataque, y empleaban hashtags en árabe como "París arde" o "la invasión de París".

 

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