Al menos 34 muertos en incendios en Portugal y España

16 de octubre de 2017 10:40

Al menos 34 personas murieron en los incendios forestales que devastaban este lunes varias áreas de Portugal y de la vecina región española de Galicia, atizados por fuertes vientos originados en el huracán Ophelia.

Según el último balance de las autoridades portuguesas, estos incendios dejaron 31 muertos en las regiones de Coimbra, Castelo Branco, Viseu y Guarda, en el centro y el norte del país.

Las llamas también causaron 51 heridos, entre ellos 15 graves, precisó a la AFP la portavoz de la Autoridad portuguesa de protección civil, Patricia Gaspar.

Cerca de 5.000 bomberos trabajaban en todo el país para intentar apagar los incendios, pero más de una treintena de focos "importantes" seguían activos y un número indeterminado de pueblos permanecían bajo la amenaza de las llamas, precisó.

En Galicia, las autoridades contabilizan una quincena de focos activos potencialmente peligrosos para la población.

Tras confirmar un balance provisional de tres muertos en su región, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, aseguró que la situación seguía siendo "muy preocupante" y anunció que Galicia observará tres días de luto.

Las autoridades de Portugal y España esperaban que la lluvia y el descenso de las temperaturas anunciadas a partir del lunes ayudarían a detener las llamas.

Estos incendios fueron avivados por ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora originadas en el huracán Ophelia, que avanzaba por el norte de la costa española hacia Irlanda.

- Catástrofe pública -
"Sufrimos una grave sequía y vientos muy fuertes azotaron ayer [domingo] el país por culpa del huracán Ophelia que pasó muy cerca", indicó la ministra del Interior portuguesa, Constança Urbano de Sousa.

Portugal registró el domingo 524 incendios o focos, un hecho inédito desde 2006, declaró el primer ministro, Antonio Costa, que decretó el estado de catástrofe pública.

El país ya había sufrido a mediados de junio el incendio más mortífero de su historia, con 64 muertos y más de 250 heridos, cerca de Pedrogao Grande (centro).

Entre el principio de enero y finales de septiembre, ardieron cerca de 216.000 hectáreas de vegetación, según cálculos del Instituto portugués de conservación de la naturaleza y los bosques.

A diferencia de lo ocurrido en Pedrogao Grande, donde todas las víctimas murieron en un mismo incendio, las personas fallecidas entre el domingo y el lunes sucumbieron en varios fuegos que se prendieron de forma simultánea.

En un pueblo cerca del municipio de Vouzela, el fuego destruyó varias casas y los habitantes trataban de apagar las llamas con regaderas. (I)

Los incendios han movilizado a "miles" de brigadistas, que actúan apoyados por soldados y por los habitantes de la zona.
Foto: AFP
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