Obama ha intentado sin éxito cerrar esta cárcel

22 internos de Guantánamo aún esperan revisión de sus casos

- 18 de noviembre de 2015 - 00:00

Obama ha intentado sin éxito cerrar esta cárcel

Tras ganar las elecciones presidenciales estadounidense e instalarse en enero de 2009 en el poder Barack Obama firmó la orden de cerrar la prisión de la Bahía de Guantánamo. La ejecución de la medida era “inmediata”. A 2 meses de que cumpla 7 años en su segundo mandato -que está por concluir, aún no hay una resolución.

En efecto, el mandatario de Estados Unidos considera que este centro de detención es una mancha a la reputación de Norteamérica. El Senado aprobó el martes una ley de financiamiento del Pentágono, por 91 votos contra 3, que impide el cierre de la prisión luego de que la Cámara de Representantes promulgara una legislación similar.

Billy Navarrete, secretario ejecutivo del comité permanente por la defensa de los Derechos Humanos en Ecuador, señaló que para la comunidad de defensores en el mundo la promesa electoral de Obama de cerrar el centro fue tomada con expectativa pues era una respuesta a sus reclamos, pero sigue funcionando pese a las reacciones de rechazo de la sociedad en general.

“Lo que está de por medio es una confesión de debilidad implícita del gobierno del presidente Obama de imponerse frente a poderes que mantienen el centro de tortura viviente. Poderes que están dentro de la sociedad americana velan para que no tenga una puerta de salida o solución, ni siquiera de justicia ya que no hay nada en materia de derechos humanos que justifique un centro como este”, enfatizó el funcionario.

El campo de detención de Guantánamo es una cárcel de alta seguridad. Inicialmente este sector era una base naval estadounidense situada en la Bahía de Guantánamo, Cuba, pero desde 2002 las autoridades del país del norte, que era presidido por George W. Bush, la usan como prisión de los acusados de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Tratado de Ginebra

La mayoría de los reclusos fue detenida en Afganistán tras la invasión estadounidense a este país y sin ningún juicio previo.

Estados Unidos considera a los  presos como “combatientes enemigos ilegales” y los acusa  de pertenecer a los grupos terroristas talibán o Al Qaeda. Al no ser considerados prisioneros de guerra creen que no tiene por qué aplicarles la Convención de Ginebra (4 convenios internacionales que regulan el derecho internacional humanitario firmadas en 1864) y, por tanto pueden retenerlos indefinidamente sin juicio y sin derecho a la representación de un abogado. Este hecho es criticado por gobiernos y organizaciones de derechos humanos del mundo.

“El centro de detención de Guantánamo es considerado como el emblema del fenómeno de la tortura en el mundo. No existe en el panorama  internacional un lugar  tan escandalosamente denunciado como violatorio de los derechos humanos como la cárcel de esta base militar norteamericana y una de las expresiones de este lugar de tortura es el continuo índice de suicidios entre los reclusos”, detalló Navarrete.

En efecto, Estados Unidos admitió que salvo los miembros de Al Qaeda, el resto de los prisioneros sí estaría amparado por las convenciones internacionales, pero los juristas consideran que la situación se encuentra en un “vacío legal”.

Por su parte, la organización Amnistía Internacional indica en un comunicado que “cada día que pasa con individuos detenidos de forma indefinida es un día en el que Estados Unidos viola los derechos humanos y pierde su credibilidad en la defensa de estos derechos”.

De acuerdo con informes del Pentágono, actualmente permanecen en la cárcel 107 detenidos, de los cuales 53 están autorizados para salir cuando se encuentre un lugar de destino. De esta lista 30 están cautivos de forma indefinida, 10 en varias fases de su procesamiento como supuestos criminales de guerra y 22 sin afrontar cargos delictivos y esperan revisión de sus casos.

David Remes, un abogado que defiende a yemenitas encarcelados en Guantánamo, considera que Obama “se metió en un gran aprieto” al demorar demasiado en actuar.

Pese a todas las trabas, el gobierno de Obama redujo significativamente la cantidad de prisioneros a través de traslados a diferentes países. De los 242 de 2009 solo quedan 112, y desde que Ashton Carter es secretario de Defensa (febrero), el ritmo aceleró.

Cabe destacar que en este proceso Latinoamérica se convirtió en un refugio. El Salvador acogió en 2012 a 2 presos, que luego abandonaron el país, y Uruguay recibió a otros 6 exdetenidos en diciembre de 2014. El pasado 15 de noviembre se anunció que 5 más fueron enviados a Emiratos Árabes Unidos (EAU), como parte de la estrategia por cerrar la cárcel.

Plan para cerrar la cárcel

Actualmente, el Pentágono está en las primeras etapas de la elaboración de un plan detallado para desactivar el centro de detención y trasladar a los prisioneros restantes a Estados Unidos. El mismo podría darse a conocer en estos días.

Dada la solidez de la oposición en el Congreso, es cada vez más probable que Obama se vea forzado a usar otro polémico decreto si es que quiere cumplir con su compromiso de cerrar Guantánamo justo cuando los tribunales federales bloquearon su decreto  polémico sobre la inmigración.

Geoff Dyer publicó en El Cronista, que para Obama la continua existencia de la prisión representa el incumplimiento de una de sus promesas centrales de política exterior cuando se vio obligado de nuevo a enviar tropas norteamericanas a Irak. La Casa Blanca también es reacia a entrar en una pelea potencialmente perjudicial con los legisladores republicanos ahora que empieza el año electoral.

Por su parte, Mitch McConnell, líder de la mayoría del Senado, dijo el martes que cualquier intento de trasladar a EE.UU. a los detenidos en Guantánamo “evidentemente sería eludir la ley”. Los defensores de los derechos humanos indicaron que un eventual traslado a Estados Unidos no solucionará el problema de los 49 prisioneros en detención “indefinida”, sin proceso. “Estén detenidos en Guantánamo o en Estados Unidos su situación sigue siendo una anomalía moral y política”, aseguraron.

En Guayaquil cada 26 de junio, Día Internacional de las Naciones Unidas en apoyo de las Víctimas de la Tortura, se efectúan manifestaciones pacíficas frente al consulado general de EE.UU.

Otras ciudades, como Quito y Cuenca, también realizan actos con el mismo fin, pero sin duda, de las manifestaciones que anualmente se llevan a cabo en el mundo la que más toma presencia mediática es la que ocurre frente a la Casa Blanca, en Washington, donde los protestantes llegan encadenados con uniformes naranjas y cabezas cubiertas con un saco creando un emblema de conciencia.

Guantánamo es solo una parte del sistema de campos de detención que mantiene Estados Unidos en el exterior, y que incluye otros campos en Irak y Afganistán. Además se conoce que decenas de detenidos son trasladados desde otros centros de detención secretos de la CIA.

Silvio Platero, presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, señaló que por este motivo el 20 y 21 de este mes se desarrollará en La Habana el IV Seminario Internacional de Paz y Abolición de Bases Militares Extranjeras. El encuentro favorecerá el intercambio de experiencias sobre las consecuencias de esas instalaciones militares en los países. (I)

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