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Filipinas: seis muertos y decenas de secuestrados en ataque rebelde
Al menos seis personas murieron este lunes y otras 24 resultaron heridas tras el ataque perpetrado por miembros de un grupo musulmán separatista, que además secuestraron a entre 20 y 30 personas, en el sur de Filipinas.
Según las Fuerzas Armadas, unos 400 rebeldes atacaron la ciudad de Zamboanga, en el sur del país, a primera hora de la mañana con el objetivo de llegar hasta el Ayuntamiento para retirar la bandera filipina e izar la suya, informaron medios locales.
Los insurgentes del Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) se encontraron con la resistencia de las fuerzas de seguridad filipinas, lo que llevó a intensos enfrentamientos en los que fallecieron un policía, un miembro de la Fuerza Naval y cuatro civiles.
El FMLN ha conseguido hacerse con el control de hasta cuatro distritos de Zamboanga -Santa Bárbara, Santa Catalina, Río Hondo y Mariki- y han exigido a las autoridades que se les permita desplazarse hasta al Ayuntamiento, junto a los rehenes, para izar su bandera y anunciar su plan de independencia.
El Gobierno filipino, que rechazó tales peticiones, envió a la zona a la secretaria de Interior y de Gobierno Local, Mar Roxas, así como al secretario de Defensa, Voltaire Gazmin, para dirigir las negociaciones en el terreno.
Asimismo, las autoridades impusieron un toque de queda en Zamboanga, situada en la convulsa isla de Mindanao, desde las 20:00 (hora local) de hoy hasta las 05:00 de mañana.
El portavoz de las Fuerzas Armadas de Filipinas, Domingo Tutaan, confirmó en una rueda de prensa televisada que de 20 a 30 personas habían sido secuestradas por los terroristas, a los que acusó de utilizar a los rehenes como "escudos humanos".
Tutaan precisó que otros 200 civiles, que se creía secuestrados, están simplemente atrapados entre dos frentes en la zona de Santa Catalina, y que "no se atrevían a moverse por miedo a ser el blanco de algún disparo".
Por su parte, las autoridades de Zamboanga afirmaron que en total unas 1.450 personas de la localidad han buscado refugio en un colegio y en un hospital de la zona.
El resto de la ciudad permanece desierta después de que los comercios y las oficinas cerraran sus puertas y se suspendieran oficialmente las clases en todos los centros educativos.
El ataque se produce un mes después de que el líder del FMLN, Nur Misuari, exigiera la independencia de la región de Mindanao y denunciara que su grupo había sido excluido de las negociaciones entre el Gobierno y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI).
En 1996, el FMLN firmó la paz con el Gobierno tras aceptar negociar una solución que no fuese la independencia.
No obstante, varios miembros del grupo disconformes con las negociaciones decidieron por entonces fundar el FMLI, la mayor organización separatista de Filipinas que cuenta con unos 12.000 militantes.