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En el centro de la Vía Láctea hay una agujero negro más pesado que el Sol

24 de agosto de 2014 00:00

Apenas estamos comenzando a entender el universo, pero queda una gran cantidad de misterios por descifrar, de los cuales hoy exponemos 5 apenas.

Un monstruo en el centro de nuestra galaxia

Hace algunos años se sospechaba que en el centro de nuestra galaxia (quizá como en el de todas) hay un enorme agujero negro que devora estrellas y nebulosas. Comprobar esto no era fácil porque las nubes de polvo interestelar nos bloquean la visión, y aun si no lo hubiera, un agujero negro no se puede ver porque su fuerza de gravedad es tan enorme que ni siquiera deja escapar la luz.

Pero se sabe de él mediante métodos indirectos. Un grupo de astrónomos alemanes observó durante 16 años la conducta de 28 estrellas que orbitan cerca del agujero negro y notó que todas se desviaban por la enorme fuerza de gravedad de este agujero supermasivo bautizado como Sagitario A.

Su tamaño es de pesadilla: una masa equivalente a 4 millones de veces la del Sol. Para darse una idea, si el Sol tuviese el tamaño de una lenteja, el agujero negro mediría lo que una camioneta doble cabina. Y lo peor es que anda hambriento. Apenas el año pasado y utilizando rayos X, el satélite-observatorio Chandra captó fotos en las que se ven restos luminosos de sus festines: posiblemente hizo chocar 2 estrellas y luego las devoró, y también se almorzó un planeta gigante. Eso sucedió hace varios siglos, pero aún pueden verse los “huesos pelados” de sus víctimas.

El descubrimiento de este agujero negro respondió muchas preguntas pero abrió nuevas interrogantes. Por ejemplo, por qué hay estrellas jóvenes tan cerca de él, si su enorme fuerza gravitatoria no les habría dejado formar sus órbitas. Más aún, se ha descubierto que se forman nuevas estrellas en el corazón de nuestra galaxia, lo que hace más enigmático a Sagitario A, el monstruo que acecha en el centro de la Vía Láctea.

Estrellas caníbales

¿Puede imaginarse un lugar donde una cucharadita de materia pese más que un camión? Pues ese lugar existe en una galaxia no muy lejana, y está próximo a protagonizar un enorme cataclismo. Se trata de una supernova que un grupo de estudiantes británicos de astronomía encontró en la bellísima galaxia Messier 82.

Se llama supernova a la explosión de una estrella, un evento tan violento que puede observarse a simple vista en el cielo nocturno y, a veces, hasta de día.

Hay varios tipos de explosiones estelares, pero en este caso se trata de un sistema binario: 2 estrellas que se orbitan mutuamente. Una de ellas es una enana blanca, un tipo de estrella casi totalmente apagada que gira alrededor de otra estrella moribunda, roja y tan grande que puede llegar a ser 9 veces más grande que el Sol. La enana blanca, pese a ser más pequeña, “canibaliza” a su compañera y le quita material.

Así aumenta su masa, se transforma en una estrella de neutrones y emite una enorme cantidad de energía que en cuestión de segundos acaba destruyéndola. Su estallido equivale a varios trillones de bombas atómicas como la que destruyó Hiroshima. ¿Pueden imaginar todos los granos de arena de todas las playas del mundo? Bueno, eso es un trillón.

La buena noticia es que eso sucedió a 12 millones de años luz, una distancia segura para nosotros. La pregunta es ¿qué pasaría si eso sucediera más cerca? Solo por dar un ejemplo, Alfa Centauri, donde están las estrellas más cercanas, es también un sistema formado por 3 estrellas que giran entre sí. (CONTINÚA)

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