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Los neandertales fueron humanos, aunque de una especie distinta al homo sapiens

El Homo sapiens es apenas una de las varias especies humanas que han aparecido

Los neandertales fueron humanos, aunque de una especie distinta al homo sapiens
31 de agosto de 2014 00:00

La vieja y gráfica idea de que la evolución humana es una línea recta que comienza con un simio peludo y cuadrúpedo y termina en un hombre bípedo con saco y corbata está condenada a desaparecer. Más bien para representar nuestra historia deberíamos pensar en un árbol con varias ramas, una de las cuales somos los Homo sapiens, la única especie humana que logró sobrevivir.

¿Le suena raro que haya habido otros humanos además de nosotros? Pues tendremos que ir acostumbrándonos. Los análisis de ADN prueban sin lugar a dudas que existieron al menos tres especies humanas y que se cruzaron entre sí.  

En los últimos años nos hemos ido enterando de que los hombres de Neandertal tenían muchos rasgos culturales similares a nuestros antepasados, por ejemplo enterrar y honrar a sus muertos, fabricar armas y herramientas, y dibujar.

Y otra especie -no sabemos si inteligente- vino a sumarse hace apenas seis años, a la que se bautizó precariamente como ‘hombre de Denisova’. Restos de este ancestro desconocido se encontraron en una cueva al sur de Siberia, aunque lo más fabuloso de este descubrimiento es que las tres especies convivieron y se mestizaron durante miles de años en Europa y Asia. Y también tuvieron sexo con una cuarta aún desconocida, aunque se sospecha que se trata de Homo erectus, que hasta ahora se creyó que había desaparecido mucho antes de que aparezcamos los sapiens, los humanos modernos.

No primos, sino hermanos

Un grupo de científicos de la Universidad de Berkeley realizó un estudio comparativo del genoma de los restos óseos encontrados en esa cueva, y sus conclusiones son realmente sorprendentes. Aunque denisovanos y neandertales acabaron extinguiéndose, dejaron partes de su herencia genética, ya que de vez en cuando se cruzaron con los humanos modernos. Se estima que entre el 1,5 y el 2,1 por ciento de los genomas de los no-africanos modernos es de origen Neandertal.

Los denisovanos también dejaron rastros genéticos en los humanos modernos, aunque solo en algunas poblaciones de Oceanía y Asia. Los genomas de los aborígenes de Australia, Nueva Guinea y algunas islas del Pacífico tienen alrededor de un 6 por ciento de genes denisovanos, de acuerdo con estudios anteriores. El nuevo análisis ha descubierto que el genoma de los chinos ‘Han’ y otras poblaciones del continente asiático, así como de los nativos americanos, contienen alrededor de un 0,2 por ciento de genes denisovanos.

Los misteriosos ‘hobbits’

Las comparaciones del genoma también mostraron que los homínidos de Denisova se cruzaron con un cuarto grupo de seres humanos primitivos. Ese grupo se separó de los demás hace más de un millón de años, y pudo tratarse del grupo de antepasados humanos conocido como Homo erectus, que migró desde el África y vivió en Europa y también en Asia.

Los Homo erectus estuvieron en Asia hasta hace solo 30.000 años. Y pese a que se extinguieron, dejaron descendientes en la isla de las Flores en Indonesia. Esos humanos, los Homo floresiensis, también conocidos como “hobbits”, sobrevivieron hasta hace unos 12.000 años. Esta especie, descubierta no hace muchos años, tiene intrigado al mundo científico. Apenas un poco más altos que los chimpancés actuales, se logró establecer que esta “raza de enanos” no era tal, sino los descendientes de los primeros migrantes Erectus.

Neandertales, denisovanos y hobbits convivieron con nosotros, pero se extinguieron hace unos pocos miles de años. La pregunta es ¿por qué solo sobrevivimos los Homo sapiens? (...continúa)

A través de una reconstrucción paleoartística de los restos encontrados, se ha podido saber más de los ancestros del Homo sapiens. Foto: cortesía Elisabeth Daynes
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