Tribunales dictaron tres sentencias por violación

- 20 de enero de 2020 - 12:14
Los procesados pagarán sentencias de entre 9 y 29 años.
Foto referencial

La justicia ecuatoriana dictó sentencias de entre 9 y 29 años de cárcel contra tres ciudadanos involucrados en el delito de violación.

El Tribunal de Garantías Penales del Azuay sentenció a Carlos S. a 9 años y 4 meses de privación de libertad y el pago de 3.000 dólares por reparación integral. El hombre fue procesado por el delito de abuso sexual cometido en contra de su hija.

En la audiencia de juicio, la fiscal Elizabeth Valarezo expuso que Carlos S. agredió sexualmente a su hija -en reiteradas ocasiones- desde los 7 hasta los 12 años. Ocurrió dentro del domicilio situado en el cantón Chordeleg, en Azuay.

Después de que cumplió los 12 años, la víctima empezó a autolesionarse, realizándose cortes en las manos, las piernas y el ombligo. También ingirió 12 pastillas para suicidarse y realizó varios dibujos en los que se ahorcaba en una viga.

Por estos hechos la madre la llevó con una psicóloga del Municipio de Chordeleg, quien -después de varias terapias- diagnosticó abuso sexual y solicitó a la madre que denuncie al agresor en la Fiscalía.

Ante el Tribunal, la fiscal Elizabeth Valarezo sustentó su acusación con el testimonio anticipado de la víctima, los testimonios de su madre y de sus dos hermanas mayores -hijastras de Carlos S.-, quienes también habrían sido abusadas sexualmente por él.

Otros casos

El fiscal de la Unidad Especializada en Violencia de Género de Pichincha, Julio Idrovo Castro, demostró la existencia de la infracción y la responsabilidad penal del ciudadano César Fabio C. E., de 35 años de edad.

Deberá cumplir con una pena de 29 años y 4 meses de cárcel, además del pago de una reparación integral de tres mil dólares.

Ante los jueces del Tribunal de Garantías Penales de Pichincha, el fiscal presentó los testimonios de testigos y peritos. Entre las pruebas se reprodujeron los testimonios anticipados de la víctima, de 14 años de edad, y de su hermana de 9; se presentó el testimonio del padre de ambas niñas y el de los agentes aprehensores del agresor.

César Fabio C. E. trabajó por tres meses en el taller de cerrajería del padre de la víctima, donde recibió alojamiento y alimentación. Fue despedido porque las cosas desaparecían.

Entonces, el 22 de julio de 2019, el ciudadano le dice a la adolescente de 14 años –que estaba con su hermana de 9- que quiere darle doscientos dólares para que le entregue a su papá.

Bajo ese engaño, las condujo hasta un lugar desolado del sector de La Vicentina Alta, en Quito, y entre los matorrales (donde al parecer vivía) la amenazó con el pico quebrado de una botella, diciéndole que si dice algo la mataría y arrojaría al Río Machángara, y cometió el delito.

La hermana menor (que se quedó a unos metros) al ver el hecho, corrió hasta el taller de su padre para dar la alerta.

El padre inmediatamente acudió al lugar y al observar el ultraje sexual, gritó. El agresor, al escucharlo, se arrojó por una quebrada. Dieron alerta a la Policía con la descripción del ciudadano quien fue encontrado horas después en la quebrada del Río Machángara.

Finalmente, el Tribunal de Garantías Penales de Esmeraldas sentenció a Brayan José G.N., de 23 años, a 29 años y 4 meses de prisión por violación. La víctima se encuentra en el grupo de atención prioritaria, puesto que tiene una discapacidad auditiva del 69%.

La sentencia, notificada por escrito a inicios de enero, incluye también una reparación integral 10.000 dólares a favor de la víctima y una multa de 1.066 salarios básicos unificados. (I)

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