Silvana Pástor advirtió que su padre no influyó dentro del contrato Singue

Gustavo Andrés Donoso, quien se desempeñó como secretario de Hidrocarburos, aseguró que el contrato fue favorable para el país, ya que el pozo estaba en abandono.
21 de octubre 19:02

"Yo estoy siendo acusada de peculado. En teoría habría perjuicio al Estado, pero no se ha demostrado nada aún". Expresó Silvana Pástor, apoderada general de la compañía Gente Oil Ecuador, en el octavo día de la audiencia de juicio por el caso Singue.

En este caso, están señaladas otras 14 personas, entre ellas el exvicepresidente Jorge Glas y Carlos Pareja Yannuzzelli, exviceministro de Hidrocarburos y Wilson Pástor, exministro de Recursos No Renobables. 

El caso versa sobre un contrato de exploración explotación petrolera en el campo Singue, que se realizó incumpliendo normas y protocolos, lo que causó un perjuicio al Estado ecuatoriano de $ 28,5 millones.

En su declaración, Pástor, una de las personas procesadas, indicó que la empresa petrolera Gente Oil abrió un proceso de contratación en la que participó para la gerencia financiera. Explicó que cuando ingresó a la firma, la adjudicación para la exploración y explotación del campo Singue ya estaba realizada.

En su declaración, la procesada reiteró que en 2012 ingresó a la empresa por méritos propios y desvirtuó las versiones que señalan que ella llegó al cargo por ser hija del exministro Wilson Pástor, también vinculado en la causa. "Mi padre, a esta fecha, ya había dejado de ser ministro. Ser representante legal, no quiere decir que sea dueña o accionista", expresó.

Indicó que en 2011 cuando se realizó la Décima Ronda Petrolera y se analizaron los sobres, ella trabajaba en Automotores y Anexos. Por lo que en 2012, cuando ingresó a Gente Oil, ya estaba contratado el gerente general y en proceso de contratación del área técnica.

Después, la procesada presentó ante el Tribunal fotografías de cómo se encontraba el campo Singue antes del contrato y cómo se encuentra ahora. Indicó que en esa base se invirtió en una planta de tratamiento de agua, una unidad LAC de medición.

Otra versión que se receptó fue la de Gustavo Andrés Donoso, quien se desempeñó como secretario de Hidrocarburos, e integró una renegociación de contratos petroleros.

Indicó que cuando asumió el cargo identificó que se adjudicaron contratos de la Décima Ronda Petrolera, en especial el del campo Singue.

Explicó que el contrato venía de una ronda licitatoria y a la vista favorable para el Estado. Añadió que el campo Singue, durante 15 años, estaba abandonado y que era favorable que un inversionista privado decida invertir.

"La contratación petrolera parte del principio de que el Estado es dueño, pero cuando no lo hace de forma directa puede delegar a un privado en donde el Estado no pone un solo dólar. La Empresa privada es responsable de generar recursos para el Estado y si el campo petrolero no tiene ganancias, no se le paga nada", explicó. (I)