Portuarios listos para enfrentar desafíos delictivos

- 22 de mayo de 2018 - 00:00
Un simulacro con fuego y toma de rehenes se realizó en Andipuerto. Participaron policías, bomberos, vigilantes, marinos, personal de puertos, entre otros.
Foto: William Orellana / El Telégrafo

La región enfrenta amenazas como ciberdelincuencia, terrorismo, narcoguerrilla y el crimen organizado.

El incendio fue una estrategia para despistar lo que realmente tramaban: secuestrar a los tripulantes de un buque.

Los bomberos apagaron las llamas y en el muelle todo parecía regresar a la normalidad. Sin embargo, las autoridades reunidas en el comando de incidentes recibieron una llamada desde la embarcación: 18 personas estaban en riesgo de muerte. Había una toma de rehenes.

Así se planteó un simulacro realizado este mes en Andipuerto, en el sur de Guayaquil. Esta fue la parte práctica del seminario-taller “Protección marítima y portuaria, amenazas actuales y consecuencias que pueden afectar al comercio internacional”.

Christian Gómez, jefe de seguridad y protección de la terminal, indicó que algunos de los nuevos desafíos son los ciberdelitos, el terrorismo, la narcoguerrilla, entre otros.

“En cualquier momento pueden golpear los puertos y las terminales petroleras de nuestro país. Debemos estar preparados para eso”.

En cuanto al narcotráfico, Gómez indicó que los puertos de exportación y que manejan carga en contenedores son los más vulnerables. “Nosotros somos de importación y de graneles por eso las amenazas son consideradas, pero el riesgo es menor. No ha ocurrido, pero no podemos esperar que nos golpeen”.  

El uruguayo Yuri Gramajo, gerente regional de T&T Salvage, detalló que el mundo y la región enfrentan amenazas complejas y de origen múltiple: terrorismo, narcoterrorismo (emplean el terror como instrumento para sus negocios vinculados al tráfico de narcóticos), bandas criminales y crimen organizado.

“Estas dos últimas no son lo mismo. La primera es una banda de individuos que cometen delitos y la segunda, un conjunto de organizaciones que traspasan fronteras y desarrollan actividades coordinadas”.

Gramajo precisó que hay países que adolecen de corrupción, subdesarrollo, marginalidad y pobreza y que estas debilidades arrojan a las personas a los brazos de las organizaciones delictivas.

“A veces ellos dan mejores respuestas que el Estado. La gente se siente más protegida por estos criminales y es una realidad, por eso los defienden. En la mayoría de nuestros países el problema es la droga, que viene de redes con gran capacidad económica para comprar personas, voluntades y decisiones”.

El teniente coronel (en servicio pasivo) Fausto Terán Bustillos, fundador y exdirector de la Unidad Antisecuestro y Extorsión (Unase), explicó que las amenazas están en fronteras, mar, puertos, carreteras, perímetro urbano y rural.

“No se puede descartar, bajo ningún concepto, que en tal lugar no se dará. Por ejemplo, aquí simulamos una toma de rehenes, porque puede ocurrir, ya que llegan buques desde el extranjero. Cuando los terroristas quieren expandir el miedo y psicosis colectiva pueden hacer cualquier cosa”.

El oficial detalló que las formas para actuar ante un secuestro difieren según el sitio donde ocurran.

En el perímetro urbano se puede rodear un edificio o inmueble porque nadie puede entrar y salir, se aplican incursiones. En cambio, en la selva hay que dejar que el secuestrador se comunique y trazar un plan de búsqueda de información y luego de negociación. “Aquí un plan táctico es difícil, siempre habrá bajas. Solo hay 47 segundos para rescatar a la víctima y por eso las muertes son casi seguras”.

Jorge Escobar Tobar, presidente de la Asociación de Psicólogos de Ecuador, indicó que es indispensable aprender a gestionar las emociones.

“No solo para el personal de los puertos, sino en todo trabajo de alta presión y exigencia. Los líderes deben hacerlo, pues frente a los problemas laborales, sociales y familiares es más fácil que los trabajadores se agoten y alguien logre incentivarlos a cometer actos delictivos o consumir drogas para ‘aliviar’ el estrés”. Recomendó que en las empresas se realicen talleres de descarga, al menos cada 3 meses.

El contralmirante Jorge Cabrera Espinoza, director nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea), precisó que el territorio marítimo es 5 veces más que el terrestre y que el 85% del comercio de Ecuador es por vía marítima, “por tanto es una obligación como Estado de cuidar el desarrollo. En este taller aprendimos del terrorismo, del lavado de activos, de cómo gestionar nuestras emociones y cómo actuar con la prensa. Ahora lo importante es implementar las lecciones aprendidas”. (I)

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