Policía descarta venganza en ataque

05 de mayo de 2017 00:00

Los ocho individuos que mataron a un bebé de dos años, violaron a la madre y a su otra hija y sustrajeron la camioneta que era manejada por el progenitor, no han sido capturados. El ataque ocurrió la madrugada del miércoles cuando el jefe de esa familia, identificado como Hilario Vázquez Pérez, orilló el carro para bajar a orinar en el filo de la vía.

Los investigadores manejaban varias hipótesis. Uno de los puntos que se analizaron era si Vásquez  pertenecía a una banda de ‘huachicoleros’, como se conoce a los ladrones de combustible y que por ser parte de otro grupo delictivo se tratara de un ajuste de cuentas.

Esto se indagó debido a que de los ocupantes del vehículo solo el padre no fue brutalmente agredido. Sin embargo, horas más tarde, los agentes confirmaron que el hombre no estaba involucrado con esos grupos delictivos.

Otra presunción que aún no se descarta es el robo del automotor en que viajaba la familia, al parecer era una camioneta Ford Ranger, frecuentemente empleada por los ladrones de combustible para cargar la mercancía.

Las autoridades también verifican otras probabilidades, pero la del robo de vehículo es una de las más firmes.

En el caso del homicidio del niño de dos años, las primeras versiones de la Fiscalía señalan que a los agresores se les habría ‘escapado’ un disparo al momento de forcejear con la madre.

La Fiscalía General de Justicia revisa las cámaras localizadas en la zona de la autopista México-Puebla para encontrar a los ocho responsables de esta brutal y execrable agresión cometida en contra de la familia Vázquez. (I)

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