Ecuador, 23 de Mayo de 2022
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El Telégrafo
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César Ricaurte, director de la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios)

“Los periodistas están desprotegidos”

En su oficina están algunos de los 6 premios internacionales que recibió por luchar en favor de la libertad de expresión. Hay una caricatura de Mahoma, publicada por el  semanario francés, Charlie Hebdo. Ese medio fue atacado por una rama de Al Qaeda, en París, lo que dejó 12 muertos. César Ricaurte, director de Fundamedios, conversó con EL TELÉGRAFO sobre la protección y la seguridad de los periodistas.

¿La tragedia de los 3 compañeros de diario El Comercio reveló la vulnerabilidad de este gremio en el Ecuador?

Sí. El oficio periodístico siempre ha sido de alto riesgo. Vemos las lamentables estadísticas, que año tras año, nos ofrecen diversos organismos de prensa del mundo: periodistas secuestrados, asesinados. Ecuador entró a ser parte de esas trágicas estadísticas. América Latina es una de las zonas más peligrosas del mundo para ejercer esta profesión. Era un problema en Colombia, México, Guatemala, Honduras y Brasil, pero ningún país es inmune, y Ecuador está contaminado de esos hechos de violencia, del crimen organizado y del narcotráfico. Pero, además, las mayores plantaciones de coca están al frente nuestro en la frontera colombiana. Sería terrible que esto tuviera una escalada y llegáramos a situaciones como la de México.

¿Qué sistemas de protección tienen los comunicadores para cubrir estos hechos?

Hay que exigir al Estado cumplir sus obligaciones y brindar seguridad especial y reforzada a los informadores. Salimos de una época en la que los periodistas estuvieron estigmatizados y el Estado violó sus compromisos internacionales que le obliga a protegerlos. Esta profesión defiende los  derechos de las personas y cumple la función social de informar. Cuando se secuestra y asesina a uno de ellos, no se calla una sola voz, sino a toda la sociedad. Hay diversos protocolos y manuales de protección de la Unesco, la ONU, para actuar en zonas de conflicto, narcotráfico y en casos de  secuestro. Es importante que los medios de comunicación y sus colaboradores adopten esas reglas. Y se requiere un gran diálogo entre todos.

¿Los medios tienen seguro de vida para los periodistas y fotógrafos?

Entendemos que los 6 medios más grandes del país sí los tienen. Dudo mucho que los medios medianos y pequeños y los reporteros freelance tengan un seguro de vida. Calculo que el 90% de los periodistas ecuatorianos no tiene esos seguros. En ese punto debemos trabajar, hay que establecer parámetros con los medios, gremios y cómo vamos a operar en este tema. Estamos inmersos en el dolor y la vorágine por lo ocurrido, pero tenemos que sentarnos a dialogar. Esto no puede volver a pasar.

¿Por qué la Ley Orgánica de Comunicación (LOC) no contempla nada de esto?

Recordemos que la LOC fue construida desde la perspectiva de no proteger al oficio periodístico, sino sancionar a los medios. Hay que cambiar el sentido de la ley, ese es el consenso con el Gobierno. Me parece muy oportuno discutir la protección de los equipos periodísticos.

¿Por qué cree que diario El Tiempo, de Bogotá, informó la falsa noticia sobre la liberación de los plagiados?

Reconocemos que los medios colombianos han construido nexos muy fuertes con las fuerzas de seguridad de su país. Entiendo que fuentes militares les pasaron esa información y ellos la publicaron de forma apresurada. Al final cayeron en el juego de esas fuentes, cuyas intenciones se desconocen. Debemos reclamar al Gobierno de ese país por qué mintió descarada y repetidamente. Nos dieron una palmadita en la espalda y nunca asumieron su responsabilidad. Nunca se hicieron cargo del principal problema: las plantaciones de coca en Tumaco y Nariño, los carteles de narcotráfico, los grupos disidentes de las FARC. Los periodistas son víctimas inocentes de todo eso.

Los medios colombianos pasaron el video de la prueba de vida. ¿Es correcto?

Hay un debate muy fuerte sobre el tema. Está el deber de informar. ¿Ese deber tiene algún límite? Sí, los derechos de los demás. En este caso, el video tenía imágenes muy fuertes, pero también información sobre los secuestrados y las irracionales peticiones de los delincuentes. Hay ejemplos de imágenes duras de Iraq o Siria, para mostrar el dolor de esos conflictos. Es un tema de debate y ética, no hay reglas fijas.

¿Y mostrar en las redes sociales las fotos de sus muertes no es alimentar el morbo?

Personalmente me pareció terrible ver las fotos en Facebook y WhatsApp. Hay morbo, insensibilidad y mucho dolor de por medio. Ni Fundamedios ni la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) mostraron esas imágenes.

¿Ustedes hacen algo para ayudar a recuperar los cadáveres de los compañeros?

Lamentablemente desde la sociedad civil solo podemos tratar de presionar a los gobiernos de Colombia y Ecuador. Ellos deben pedir la apertura de un canal humanitario, a través de la Cruz Roja, para traer los cuerpos. Esto tiene unas implicaciones enormes, si no hay cuerpos, no hay asesinato. Tenemos a 3 periodistas secuestrados y desaparecidos.

 ¿Esta tragedia sirvió para unir a esta hermandad?

Es un efecto positivo. Creo que siempre hemos reclamado la unidad, pero el gremio se fragmentó en el exgobierno. Eso fue una debilidad que permitió a ese régimen acosar y callar a la prensa. En Argentina, en el mandato de Cristina Fernández se trató de hacer lo mismo, pero los periodistas resistieron. (I)