Entrevista / Carlos lópez / Médico cirujano

“Hice todo para salvar la vida de la paciente”

Entrevista / Carlos lópez / Médico cirujano
31 de agosto de 2014 00:00

El médico cirujano Carlos López recuerda cada instante que vivió el 12 de septiembre de 2009, en una clínica en el norte de Quito. Ese día no estuvo de guardia en aquel hospital, pero recibió una llamada a las 20:41. Sin pensarlo, atendió. Allí le comunicaron que una persona necesitaba su ayuda. Llegó al hospital sin saber que  atender esa emergencia le cambiaría por completo la vida.

López fue sentenciado a 12 meses de prisión como autor del delito de no atender de forma oportuna. Por ese motivo habría fallecido la vulcanóloga francesa Charlotte Mazoyer, quien recibió un impacto de bala durante un intento de asalto en Guápulo.

El 20 de agosto, la Corte Provincial de Pichincha ratificó la sentencia emitida por el Tribunal Sexto de Garantías Penales, que impuso una indemnización de $ 750 mil, que deben ser cancelados entre la casa de salud, López y el médico Francisco L., que se desempeñaba como gerente en aquella época. Usando el mandil del hospital Carlos Andrade Marín del IESS, en donde ahora labora, el especialista acudió el martes a las instalaciones de Diario EL TELÉGRAFO. Dice que cumplió con los protocolos médicos internacionales para salvar a la joven.

¿Se arrepiente de haber atendido esa emergencia?

No, si tuviera que volver a hacerlo, lo haría.

La defensa de la familia Mazoyer insiste en que por pedir una tarjeta de crédito, Charlotte no fue atendida en los primeros minutos que eran vitales. ¿Usted qué responde?

Un paciente traumatizado tiene su mejor tiempo en la primera hora de la lesión. Esa hora se perdió desde el momento en que ella se lesionó. Es decir, a las 19:00 y llegó a las 20:10. Si llega una hora después ha perdido la ‘hora dorada’.
La paciente perdió tiempo, porque hay que entender que el traslado demoró demasiado. Cuando llegó a la clínica Pichincha, recién me llamaron a las 20:41, porque otro médico -qué estaba- de turno no había oído la llamada.

¿Considera usted que estuvo mal planteada la demanda?

Totalmente. A mí me juzgan por negar la atención a la paciente, pero fui quien la intervino. La operé durante 3 horas y media. Pero antes de la cirugía, primero necesitaba estabilizarla y realizarle ciertos exámenes. Además, tenía que pedir sangre para la joven y eso, por ley, solo puede despachar la Cruz Roja.
Incluso, cuando llegó el médico cardiotoráxico constató que todas las lesiones estuvieron controladas. Todo eso se conoció en el juicio. El problema surge después de que se pidió una tarjeta de crédito, pero eso es a nivel administrativo. A nivel médico, yo atendí a la joven.

No es la primera vez que la clínica es cuestionada por este tema...

El asunto es que deben separar al médico de la parte administrativa. Si exigieron ese requisito, que respondan los que pidieron la tarjeta. ¿Por qué tengo que pagar la culpa de cosas que no me competen? En la audiencia, Leticia López (la mujer que prestó la tarjeta) señaló que solo me limité a informarle el estado de la paciente. Yo no tengo funciones administrativas. Solo hice mi trabajo. Soy un médico que se dedica a salvar vidas.

Como médicos, ¿tienen un protocolo específico con respecto al tema de pagos?

Eso no lo manejamos nosotros. No puedo responder por las políticas administrativas. Esa no es mi labor.

¿La clínica lo respalda?

No tengo respaldo. Hasta sacaron una publicación en donde se deslindaban de cualquier responsabilidad. He tenido el respaldo de la Federación Médica Ecuatoriana, que hace poco se reunió en Ambato, revisó mi caso y decidió apoyarme, porque seguí los protocolos internacionales. Incluso los peritos franceses reconocieron que yo hice todo lo que estuvo a mi alcance.

Ratificada la sentencia en segunda instancia, ¿qué es lo que hará?, ¿acudirá a cortes internacionales?

Por ahora he pedido casación a la sentencia. Era fundamental que la gente entienda cómo se da una atención médica y por qué no se puede afirmar que se perdió tiempo en la atención de Mazoyer. Los peritos detallaron que el tiempo promedio desde la atención hasta la operación del paciente es de 63 minutos. Desde que llegué y operé a la joven, me demoré 70 minutos.