Dos ecuatorianos demandados en Miami por estafa

- 23 de marzo de 2019 - 00:00
Ernesto Weisson y Roberto Cortés, acompañados de sus señoras, tienen que responder por una estafa millonaria.
Aire Digital de Santa Fe / Argentina

El perjuicio asciende a $ 200 millones. Al momento el caso pasa por la etapa de mediación extrajudicial. Si no hay acuerdo, 130 afectados irán a los tribunales.

Los ecuatorianos Roberto Cortés y Ernesto Weisson, que viven entre mansiones, autos de lujo y viajes en primera clase, ahora tienen que responder por la demanda de una estafa de $ 200 millones.

Los perjudicados son argentinos, brasileños, uruguayos y ecuatorianos. Si no hay un arreglo extrajudicial, el caso podría llegar a los tribunales de Miami, en Florida.

Todo empezó en 1994, cuando los dos ecuatorianos, Cortés y Weisson, fundaron South Bay Holdings.

Al comienzo estaba enfocada en la construcción de casas lujosas en la zona de Key Biscayne, en el sur de Miami Beach. Los fondos provenían de personas de su entorno.

Con el tiempo sumaron financiación de terceros y luego pasaron a funcionar como un asesor financiero regulado, según el portal Por Aire Digital de Santa Fe, Argentina.

La empresa llegó a tener un inventario en construcción cercano a los $ 100 millones al año. Para crecer  crearon una casa de bolsa en Ecuador y un fondo de inversión denominado Sentinel Investment Fund.

 Los inversionistas se multiplicaban  atraídos por tasas de entre 11% y 15% anual en dólares.

 Cortés y Weisson en 2004 decidieron saltar a una inversión millonaria: compraron unos 30 lotes en Ocean Reef, un barrio privado de la zona de Cayo Largo, con aeropuerto privado, dos canchas de golf y otras comodidades premium.

“A los inversores les prometían un interés fijo en dólares, muy alto para lo que era el mercado. La idea era vender las propiedades y pagar a los inversores”, explicó el abogado Martín Litwak, que defiende a más de 130 perjudicados.

La crisis financiera de 2008/09, que afectó a bancos de primera línea en Estados Unidos, fue determinante para el futuro del negocio.

La crisis se presentó
En lugar de liquidar el fondo y devolver el dinero a los inversores, Cortés y Weisson comenzaron a crear nuevos vehículos financieros para intentar pagarles a los primeros inversores.

La maniobra se repitió varias veces y se extendió durante una década, hasta que estalló hace unos meses, cuando dejaron de pagar.

La estafa ascendería a más de $ 200 millones, según la investigación privada que encargó Litwak y reúne 40.000 fojas de documentación, testimonios de exempleados y otras pruebas.

Más de la mitad son fondos de argentinos que apostaron a las inversiones inmobiliarias en Miami, pero también hay damnificados de Ecuador, Brasil, Uruguay, entre otros países.

El conflicto acaba de entrar en la etapa de mediación extrajudicial. Si no hay acuerdo, los perjudicados que asesora Litwak presentarán una demanda en los tribunales de Miami. 

Juicio colectivo
“No es una demanda colectiva. La gente fue estafada de diferentes maneras. Es un juicio colectivo porque hay multiplicidad de actores, pero hay casos particulares. Hay clientes que perdieron hasta $ 19 millones”, manifestó el abogado argentino en una comunicación vía Skype.

Decenas de argentinos que invirtieron sus ahorros en la ciudad de Miami en las últimas dos décadas se preparan para demandar a un grupo financiero que se quedó con sus ahorros.

En 2013, en una entrevista, Cortés dijo que con su empresa Biscayne Capital, fundada en 2005 en Miami, tenía como meta llegar a los $ 2.000 millones bajo gestión. En 2012 la empresa cerró con $ 1.000 millones. 

Cortés y Weisson son reconocidos en la comunidad de Miami por el elevado estándar de vida, que incluye autos de lujo, mansiones en Grand Bay Villas, un exclusivo barrio cerrado de Key Biscayne, y decenas de viajes en primera clase. (I)

 

 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: