Familiares de pareja secuestrada, en angustia perenne

- 20 de abril de 2018 - 00:00
Familiares y amigos de los secuestrados piden la liberación de la pareja.
Foto: Karly Torres / EL TELÉGRAFO

Personas allegadas a Óscar Villacís y Katty Vanessa piden por su libración. No acudieron a la marcha por la paz por razones de seguridad.

Tensión permanente. Los familiares de Óscar Villacís y Katty Velasco, secuestrados por el frente disidente de las FARC "Oliver Simisterra", desesperan ante la situación de la pareja, que fue secuestrada entre el miércoles 11 y el jueves 12 de abril en el cantón San Lorenzo, en la frontera norte con Esmeraldas.

Esa presión emocional mantiene asilado en un hospital a Héctor Villacís, de 61 años, padre de Óscar (desde este jueves 19 de abril).

"El miércoles estuvo muy estresado. Pasó llorando y muy callado. De pronto en la noche le vino un dolor de estómago; no había querido comer", expresó Blanca Bastidas, familiar.

Bastidas agregó que ese cuadro de salud empeoró en la madrugada de este jueves y muy temprano tuvieron que llamar a los coordinadores de la Dirección de Salud de Santo Domingo, quienes enviaron una ambulancia lo trasladó al hospital Gustavo Domínguez.

Secuestrados, frontera norte

La angustia de no saber nada de su hija, también mantiene con la presión alta a Adelaida Pinargote, de 41 años. "Mi madre está angustiada y eso le ha disparado la presión", manifestó una de sus hijas, hermana de la secuestrada, quien no quiso revelar su nombre. Dijo sentir miedo.

"Hemos estado recibiendo la atención médica necesaria no solo para mi mamá sino para todos nosotros. Somos siete hermanos, seis mujeres y un varón, que estamos mal. Katty es la cuarta entre nosotros", comentó, ante la atenta mirada de dos policías de civil que se ubicaron a pocos pasos, en la esquina de la vivienda donde habitan.

Ella recordó que Katty y Óscar se conocieron en una reunión que hubo en su hogar a finales de febrero y "desde entonces parece que nació algo entre ellos, porque hace un mes ella se vino a vivir acá, tras graduarse de bachiller en contabilidad en el colegio Alfonso Aguilar Ruilova de Guayaquil, donde vivía con su padre".

"Cuando ellos salieron el miércoles (11 de abril), dijeron que iban a cobrar un dinero para comprarse algo. Ese mismo día se comunicaron para decir que habían llegado bien y desde ese momento no sabemos nada". Katty tiene una niña de 5 años que está bajo el cuidado de sus hermanas.

La gobernadora de Santo Domingo de los Tsáchilas, Mary Verduga, garantizó la seguridad, atención médica y psicológica de todo el entorno familiar de los secuestrados. "Hemos y vamos a estar muy cerca de ellos", expresó.

La autoridad informó que muy temprano, este jueves, María Gómez, madre de Óscar, tuvo que ser tratada por un problema cardíaco. "Estamos rogando por sus vidas y todo lo que hará el Gobierno ecuatoriano será para traerlos de vuelta en buen estado".

Secuestrados, Santo Domingo

Seguridad para los familiares
Ante el pedido de seguridad de los familiares de la pareja secuestrada, el viceministro del Interior, Andrés De la Vega, anunció la conformación de un grupo de investigadores que permanezcan muy cercano a ellos y se conviertan en un canal de comunicación directo.

Según el funcionario, esto permitirá también recabar información certera que ayude en las tareas investigativas. A este grupo se unirán otros gendarmes, quienes les brindarán resguardo permanente.

Desde el anuncio oficial del secuestro, el lunes pasado, los padres y familiares cercanos de las víctimas tienen atención de salud y psicológica por parte del Ministerio de Salud.

La Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase) de la Policía está al frente de las investigaciones, junto con el comité de crisis que el Gobierno conformó y que lo integran la Cartera del Interior, Fiscalía y un representante por cada familia.

Familiares de Óscar Villacís aseguran que éste no es policía ni militar, ante las versiones que los vinculan a las fuerzas del orden y castrense.

Mi hijo viajó a Esmeraldas en una moto de segunda mano que se había comprado e iba acompañado de su nueva mujer. Iban de paseo para bañarse y pensaban pasar a Ipiales donde su mamá tiene una casa familiar”, sostuvo Héctor Villacís.

La tía agregó que él se gana la vida pintando casas o realizando cualquier oficio. “Conmigo trabajó 4 años vendiendo helados en una pequeña fábrica que tengo. Luego se fue de chófer e incluso viajó al Coca a seguir con su oficio de pintor”. (I)

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