Narcos desvían droga por Lago Agrio y Tulcán

- 17 de mayo de 2018 - 06:04
La presencia policial y militar en Selva Alegre, San Lorenzo (Esmeraldas) fue reforzada desde los atentados y el secuestro del equipo de prensa de diario El Comercio, en marzo pasado en el sector de Mataje.
Foto: Cortesía Policía Nacional

Los jefes de la Dirección Nacional Antinarcóticos de la Policía y un fiscal de Guayas coinciden en la “permeabilidad” de los límites con Colombia y Perú, para el transporte de estupefacientes. Se recomienda el fortalecimiento de la educación a niños y jóvenes sobre los riesgos de traficar sustancias ilícitas.

Los pasos ilegales que usan las organizaciones narcodelictivas para introducir drogas al Ecuador no se pueden cuantificar. Así lo señala la Oficina de las Naciones Unidad Contra la Droga y el Delito (Unodc) en el último informe mundial sobre la problemática, publicado en 2017.

“Las corrientes de drogas se encuentran en constante cambio. Debido a la transformación que trajo aparejada la globalización y la difusión de nueva tecnología de las comunicaciones; esas corrientes se caracterizan, hoy más que nunca, por la rápida variación de las rutas de tráfico, los modus operandi y los métodos de ocultación”, señala el documento de la Unodc.

La realidad, casa adentro, es corroborada por el coronel Marcos Villegas, subdirector nacional Antidrogas, quien revela que en 2012, se identificaron 129 pasos ilegales usados por los narcotraficantes en los 586 kilómetros de frontera con Colombia.

El general Carlos Alulema, director nacional Antinarcóticos, refuerza esa teoría e indica que la extensión de la frontera es un problema para ejercer un verdadero control.

Para Alulema, cualquier punto de la frontera puede ser usado por narcos para pasar mercancía ilegal, partiendo de las limitaciones en el control de la Policía y la Armada a través de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea).

“En esa zona tenemos limitaciones... no tenemos una Policía fluvial... debemos entender que es un área extensa, difícil de acceder, especialmente en el Oriente, en la zona selvática, donde en cualquier punto puede pasar la droga”, opina el director antidrogas.

Para el coronel Villegas la identificación de los modos de operar de las bandas narcos es importante. “Entre las estrategias de los grupos que trafican con alcaloides está el uso de vehículos con doble fondo: usan el espacio donde van los amortiguadores para camuflar las sustancias y colocan un piso falso en el carro o camión para esconder la droga”.

El oficial comenta que el narco no se queda con los brazos cruzados y busca otras rutas y métodos de camuflaje. “Ahora que la frontera norte, por el lado de Esmeraldas, está militarizada, buscan otros pasos por Lago Agrio y Tulcán, aunque eso implique para ellos gastar más en transporte y seguridad”.

Alulema agrega que las tareas de inteligencia apuntan a detectar hacia dónde va la droga usando la red vial.

“Pueden haber 129, 500 o más (pasos o rutas ilegales en la línea de frontera)... eso es indiferente porque nosotros lo que analizamos es hacia dónde van a llevar los cargamentos”.

Para el director nacional Antidrogas este es el trabajo que ha permitido la incautación de más de 25 toneladas de clorhidrato de cocaína, entre el 1 de enero y el 8 de mayo de 2018.

En el mismo lapso, en las vías también se incautaron 38 toneladas de precursores químicos sólidos y 9,5 toneladas de precursores químicos líquidos. En 2017, solo se decomisaron 8,5 toneladas de químicos sólidos.  

La investigación ratifica que el 63% de la coca que se siembra en Colombia se encuentra en los departamentos de Nariño, Putumayo y Santander, los dos primeros colindantes con Ecuador.

El organismo de la ONU destaca que entre 2015 y 2016 las hectáreas con cultivos ilícitos en Nariño pasaron de 96.000 a 146.000, según el informe de la Unodc.

Villegas revela que superados los controles, los narcos pasan por Tulcán, bajan hasta Santo Domingo, donde acopian la droga y continúan a Manabí y El Oro.

“Esa droga es sacada por los puertos y pasan por Galápagos a Centroamérica hasta llegar a México o Estados Unidos”, dijo Villegas.

Respecto a la situación de la frontera sur, el subdirector antidrogas aseguró que la situación “es menos intensa”, pese a que en Perú también se siembra esta planta y se la procesa para su exportación.

La lucha en los puertos marítimos para evitar la contaminación de las cargas es abordada por el coronel Villegas, quien recomienda el fortalecimiento de la cultura ciudadana educando a niños y jóvenes en las escuelas y colegios sobre el peligro de traficar substancias ilegales.

“La persona que se mete en estas actividades con los narcos debe saber que está exponiendo su vida, a su familia”.

Jhonny Guzmán, miembro de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada Transnacional e Internacional (Fedoti), coincide con la ONU y la Policía sobre la variación de las rutas que usan los narcos para mover la carga ilegal y acopiarla.
“Identificar pasos precisos es difícil porque ellos se mueven por todos lados”.

Guzmán recomienda atacar las estructuras de las organizaciones narcocriminales, que “seducen” a las personas que dirigen empresas legales para transportar y exportar las sustancias ilícitas en sus contenedores. (I)

Otras cifras
Producción de cocaína subió
La Organización de las Naciones Unidas  (ONU), a través de la Unodc, reveló que en 2015, el volumen de fabricación mundial de clorhidrato de cocaína pura ascendió a 1.125 toneladas, lo que significó  un aumento global del 25%  respecto a 2013.

63 por ciento de la hoja de coca que se siembra en Colombia está en Nariño, Putumayo y Santander.

Millonario negocio
La ONU, a través de la Unodc, menciona que anualmente las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ganan 1.000 millones de dólares traficando cocaína. (I)

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