Droga del “narcobús” se embarcó en Jamundí, contó el conductor

- 05 de septiembre de 2018 - 00:00
Foto: Archivo / El Telégrafo

Claudia O. afirma que el vehículo estuvo cinco días parado en Huila por fallas en el embrague. La mujer confesó que conoció al líder de los “Mercaderes de la frontera”, Jesús Santofimio. El primer viaje se realizó en noviembre.

En noviembre de 2017 Claudia O., procesada en Ecuador por el delito de tráfico de drogas, realizó su primer viaje en el “narcobús”.

Estuvo invitada, como pasajera, por su amiga Carmelina Idrobo, a quien conoció hace tres años, para asistir a un viaje con todo pagado hasta Bolivia. “Fue un viaje súper bueno”, recuerda la mujer en el testimonio que brindó el 30 de agosto en la Policía Judicial de Colombia.

Ese día la Fiscalía ecuatoriana emitió el pedido de “difusión roja” en contra de la mujer y el 31 de agosto fue capturada. Actualmente, el pedido recae en la Corte Nacional de Justicia de ese país, que debe aprobar su extradición, con base a los documentos del Ministerio de Justicia  colombiano.

De llegar a Ecuador, accederá a un defensor público, ya que su abogado en Colombia, Elmer Montaña, señaló que la mujer no tiene para pagar sus gastos honorarios.

El caso está en instrucción fiscal en la Unidad Judicial de Calderón, en el norte de Quito, por 120 días hasta el 27 de septiembre.
Además de Claudia O., también tienen orden de detención el conductor Christian Andrés P., de 27 años, quien está detenido en el Centro de Infractores de Tránsito Los Olivos.

Su esposa Juliett B., de 47 años, que sigue en el hospital de Calderón con heridas en los glúteos. Martha G., de 42 años, que invitó a las personas a este viaje y ahora está en el hospital Eugenio Espejo con fracturas.

Finalmente consta Germán G., de 27 años, quien sería el nexo con la banda. Tras el primer viaje de noviembre, Claudia O. fue contratada como “guía turística y enfermera”.  

El último y cuarto viaje, que terminó en accidente en la vía Pifo-Papallacta y fallecieron 24 personas y 25 resultaron heridas, se planificó el sábado 4 de agosto. Debajo de los asientos del bus de la cooperativa Transportadores del Oriente y herméticamente sellados se encontraron 584 paquetes (579 kilogramos) de marihuana cripy.

Carmelina Idrobo, quien falleció en el siniestro, llamó a Claudia O., una bachiller, de 40 años, para informarle de un nuevo recorrido hasta Perú.

Claudia O. confiesa en su testimonio que le preocupó la gratuidad de los viajes desde el segundo recorrido. Pero, Idrobo le dijo que era para “lavar dinero de un político, justificar unos gastos de más”. En todos los viajes pasaron por Rumichaca.

Reunión con el líder Santofimio

En el último viaje, que salió el 5 de agosto, Idrobo le pidió que consiguiera más personas para viajar. Así llamó a su amiga Martha G. A ella entregó 400 mil pesos ($ 131 con el cambio a 3,053 del peso oficial), del millón de pesos ($ 327) que era su sueldo. En total cobraba 2 millones de pesos ($ 655).

Pero antes de salir, Idrobo la embarcó en un auto, color blanco, con placas de Neiva (Huila) y allí conoció a Jesús David Santofimio, líder capturado en Colombia de la banda “Mercaderes de la frontera”, y le adelantó un millón de pesos ($ 327).

Santofimio quería que el bus viajara lleno, por ello ordenó que se cancelara, pero luego el conductor Christian, por decisión de su jefe, salió pasadas las 21:00 de ese domingo.  

En el viaje -el testimonio recoge- llegaron a Popayán y allí se desviaron porque les dijeron que la vía a Pasto estaba cerrada y avanzaron por una “trocha” hasta San José de Isnos (Huila, capital de Neiva).

Allí permanecieron cinco días por daño en el embrague, incluso trajeron un mecánico de Pitalito Huila. Varios pasajeros quisieron regresarse, pero les ofrecieron un tour por San Agustín de Huila. Allí se embarcaron 10 venezolanos y dos colombianos más.

Una noche antes de avanzar a Ecuador, Claudia O. salió a una discoteca con el conductor Christian, su esposa Juliett, Germán G., el otro conductor Bayron, quien falleció.

Según la mujer, Christian le confesó entre tragos que “había cargado el bus en un parqueadero en Jamundí (Valle del Cauca)”. Al día siguiente, Idrobo le confirmó a ella que sí llevaban droga. Pero no denunció por miedo a represalias a su madre e hijo.

Cuenta que el bus debía llegar hasta Huaquillas, porque el resto seguía a Perú en otra flota. A las 04:00 del 14 de agosto, Idrobo gritó al conductor que vaya más despacio. Pero, este le dijo que no, “ya estoy sin frenos”, gritó. Se accidentaron. (I)

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