El control se extiende en la línea de frontera norte

- 12 de abril de 2018 - 00:00
Elementos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía Nacional realiza constantes controles en las carreteras del norte de la provincia de Esmeraldas. Estas acciones no han variado, según las autoridades.
Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo

Los equipos élite de las Fuerzas Armadas y de la Policía de Ecuador vigilan constantemente en carreteras y ríos del norte de la provincia de Esmeraldas. En la localidad de Mataje (zona limítrofe) se cuida que no ingresen materiales que puedan ser usados para fabricar bombas. En la localidad de Selva Alegre hay alegría en la población por el control de los uniformados.

Una patrulla con expertos en explosivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía vigila la carretera que llega a la parroquia de Mataje, en el límite nacional con Colombia.

Ellos tienen la consigna de frenar cualquier material que pudiera ser usado para fabricar una bomba, como las usadas en los atentados que mantienen en zozobra a este sector del país.

Para velar la seguridad de los uniformados, el Mando Único de las FF.AA. y de la Policía Nacional pidió que no se publicaran los nombres ni los rostros de los uniformados que protegen la frontera.

En el puesto de control todos son muy reservados y ayer, luego de que se difundió un rumor sobre la situación del equipo periodístico de El Comercio que fuera secuestrado en el sector, sus respuestas fueron más cortas.

Un teniente del GIR explicó que no conocían ninguna información que pueda tener relación con el estado del periodista Javier Ortega, del fotógrafo Paúl Rivas y del conductor Efraín Segarra.

La última ocasión que los tres fueron vistos por la zona fue atravesando esa carretera para llegar hasta la localidad de Mataje.

Lo hicieron en la mañana del 26 de marzo y cuando efectuaban un reportaje sobre la violencia que desató Walter Arízala, alias “Guacho”, principal sospechoso de los ataques en Esmeraldas que dejaron cuatro personas fallecidas, 30 heridas y el secuestro del equipo del medio de comunicación quiteño, en hechos ocurridos en diferentes momentos.   

La mañana de ayer no hubo ningún movimiento inusual en los contingentes militares y policiales que brindan protección a esta localidad esmeraldeña.

En el control de Mataje había igual número de efectivos que en días anteriores, los vehículos oficiales eran los mismos y los sobrevuelos con helicópteros fueron similares a días pasados.

Similar situación ocurría en otras zonas de la provincia de Esmeraldas. Los operativos de seguridad en las vías de acceso a Limones, Progreso y Lita tampoco se modificaron.

Aquí también se verifica que no ingrese material para el refinamiento de estupefacientes ni alguna otra sustancia considerada prohibida que podría ser usada por los grupos irregulares.

Desde el inicio del estado de excepción, gracias a estos controles, se logró el decomiso de más una tonelada de droga, de más de 9.000 galones de precursores químicos y de diésel.

Para el contraalmirante John Merlo, jefe del Mando Único, estas medidas han dado resultados y la ciudadanía de los cantones San Lorenzo y Eloy Alfaro inclusive ha colaborado con las acciones que ejecutan los agentes y soldados de las Fuerzas Armadas, aunque esto les haya significado una disminución en sus ingresos económicos.

En Palma Real hay calma
La mejor ruta para llegar a la parroquia de Palma Real (también frontera con Colombia) es la fluvial. En esta isla, ubicada a 40 minutos del cantón San Lorenzo, se levanta esta comunidad que vive en la zona con muchas necesidades, sobre todo en lo que se refiere a servicios básicos.

En la mañana de ayer un equipo del Grupo de Intervención y Rescate de la Policía (GIR) visitó este poblado del cantón Eloy Alfaro, otra de las jurisdicciones donde rige el estado de excepción que decretó el Gobierno.

Su tarea era la de vigilar el trabajo que cumplen sus compañeros que llegaron hace menos de una semana para reforzar la vigilancia.

Palma Real, como otras zonas del límite binacional, es afectada por la violencia de las narcoguerrillas y el nombre de alias “Guacho” no es desconocido para sus habitantes.

Un incidente que trascendió a escala nacional fue cuando la Policía local detuvo a un presunto guerrillero por intento de asesinato y tenencia ilegal de arma de fuego.

Pero 20 minutos después de la captura, cinco personas no identificadas irrumpieron en la unidad. Los sujetos destruyeron la puerta principal, dispararon y lanzaron una granada contra los gendarmes. Ningún uniformado resultó herido, pero los agresores liberaron al detenido y huyeron en un bote, sin que pudieran ser detenidos.

Por esos antecedentes, en Palma Real hay alegría y calma por la llegada de más agentes del GIR.

Situación de San Lorenzo
El 54% de la población de San Lorenzo reside en la zona urbana del cantón, aunque en la ciudad hay un déficit de servicios básicos.

La mayoría de sus habitantes se dedica a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, los que suman un total del 48% de la fuerza laboral. Le siguen los comerciantes, con el 12% y luego profesores y artesanos.

Otras actividades que generan recursos en ese cantón son las relacionadas con la reparación de vehículos y motocicletas. (I)

En la frontera
Habitantes de San Lorenzo
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en San Lorenzo hay más de 42.000 habitantes (20.934 mujeres y 21.552 hombres); 24 años es la edad promedio. El cantón tiene la mayor tasa de analfabetismo de Esmeraldas (15%).

54% de la población vive en la zona urbana del cantón, aunque con déficit de los servicios básicos.

La población colombiana
El Municipio de San Lorenzo sostiene que tiene una población fluctuante de 25.000 ciudadanos colombianos. Por eso, asegura que el número de habitantes llega a 70.000 personas.

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