Un civil alteraba los registros del armamento en las Fuerzas Armadas

Las municiones que no estaban inventariadas en las bodegas salían de los destacamentos militares en camiones camuflados con alimentos. Los 18 allanamientos en 5 provincias han dejado hasta el momento 17 detenidos.
19 de octubre de 2018 00:00
Según las investigaciones, la organización operaba con el personal militar de servicio activo encargado de los rastrillos (bodegas de armamento municiones y pertrechos) que proveía de municiones para armas largas y cortas a grupos irregulares.
Foto: Fabrizzio Obando / EL TELÉGRAFO
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La hipótesis de que la red operaba desde adentro del Ministerio de Defensa fue fundamental para la detección de la banda que proveía de municiones a la organización Óliver Sinisterra, liderada por alias “Guacho”.

Los apuntes de las unidades de Inteligencia y la Dirección de Antinarcóticos se centraron en Oswaldo Francisco B.L., analista de Información 2, quien alteraba documentos del sistema de inventarios logísticos de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) para la sustracción de municiones

En total, en la operación “Camaleón” se detuvo a 17 personas: cuatro fueron capturadas el 1 de septiembre, mientras que los otros 13 (6 militares, un funcionario del Ministerio y 6 civiles) este miércoles (17 de octubre) en 18 allanamientos a cinco recintos militares y 13 domicilios. Destaca la detención de Jickson A., de 41 años, quien tiene ocho procesos judiciales y una orden de captura  por extorsión. En poder de los últimos detenidos se encontró un arma, 14 teléfonos móviles, 1 alimentadora, dos computadores portátiles, siete discos duros y 39 municiones.

Para la entrega, las municiones cortas y largas se transportaban en vehículos de comercialización de alimentos. 

La Policía Judicial determinó que algunos de los miembros de esta organización evadían los controles, usando uniformes policiales.

Una mujer era la líder

Sobeida Q., de 28 años, era la persona que supuestamente lideraba la red de tráfico de armas y municiones, según el fiscal Álvaro Gaybor.

Precisó que la mujer operaba en San Lorenzo, Esmeraldas, y tenía nexos con el grupo encabezado por “Guacho”. Ella se encargaba de entregar el material balístico.

El fiscal señaló que realizaron seguimientos, vigilancias a interceptación de llamadas, donde se evidencia la conexión de Sobeida con los milicianos del grupo armado.

Las investigaciones en este caso se iniciaron formalmente el 8 de agosto, y hoy se indaga cuánto armamento del Ejército fue vendido al grupo de “Guacho” y cuál fue el beneficio económico que recibió la organización ilegal.

Presidente: hallen a  culpables

El presidente Lenín Moreno dispuso a los ministerios de Defensa e Interior poner “todo el interés en detectar hasta la última persona que pueda ser culpable en este hecho ilícito”. 

Reiteró que hace unos meses advirtió de “toda la permisividad del período pasado, del gobierno anterior, que parecía un acuerdo tácito con aquellos que traficaban droga y que además han estado influenciando sobre nuestros civiles y las Fuerzas Armadas”.

El ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, dijo que los detenidos entregaban a los grupos irregulares “municiones y no armas”. El funcionario no descartó una depuración, de ahí que dijo: “los elementos indeseables que no cumplen con las misiones de seguridad y defensa deben ser separados de la institución”. (I)