Las “izquierdas” no congregaron masas

05 de agosto de 2012 00:00

El reloj marcaba las 18:50 y Salgado, desde una esquina del parque Cevallos (Ambato),  tenía 10 minutos para llegar a la entrevista con medios (la cual podría catapultarlo  a ganar las primarias y conformar el binomio presidencial de la coalición de “izquierdas”). Pero había un inconveniente: no podía -ni quería-  abandonar a sus simpatizantes, quienes por la falta de organización no pudieron subirse en ninguno  de los vehículos de la caravana nacional que intenta derrotar al Movimiento PAIS  en las elecciones de 2013. 

Hubo suerte: Paúl Carrasco, prefecto del Azuay y precandidato por el movimiento Poder Popular, vio en el infortunio a su “compañero de fórmula” y lo embarcó, conjuntamente con algunos de los ex socialistas, en el vehículo 4x4  que   también lo trasladaría hacia la entrevista con el medio de comunicación ambateño.

La desorganización campeó en la caravana nacional de la Coordinadora Plurinacionalde Izquierdas. La logística no solamente falló en Ambato, sitio de concentración nocturna del 2 de agosto pasado, sino en gran parte del trayecto por la Sierra centro. Por momentos, cinco de los seis precandidatos presidenciales desconocían el itinerario y los tiempos del viaje –motorizado en las carreteras interprovinciales y a pie en las cabeceras cantonales- y  consultaban permanentemente con los militantes de Participación, del precandidato Gustavo Larrea.

Las calles de Salcedo (el jueves por la tarde) vieron correr a toda velocidad a Salvador Quishpe, postulante de Pachakutik, para alcanzar a los otros cinco precandidatos, quienes intentaban la simpatía de los ciudadanos tungurahuenses mediante continuos apretones de mano o la compra de los populares helados de la zona. Es decir, en varios lugares del país, los seis políticos se perdían entre sí y sus seguidores trataban de reunirlos.

Pero en ciertos  trayectos la caravana anticorreísta se fraccionaba: varios vehículos llegaban a los sitios de concentración con decenas de minutos de anticipación o tardanza, fenómeno que restó fuerza a la Coordinadora Plurinacional en Cotopaxi y Ambato.

John Ortega, militante del Movimiento Popular Democrático y coordinador de actividades en Tungurahua, sabía que en Ambato los precandidatos se dividirían en dos grupos: Alberto Acosta (Montecristi Vive), Lenín Hurtado (MPD) y Salvador Quishpe irían a  una entrevista en Ambavisión, mientras que los otros tres –Manuel Salgado, Paúl Carrasco y Gustavo Larrea- irían a Unimax.

No obstante, los niveles organizativos fallaron a escala de las organizaciones sociales. De hecho, al final del meeting político  se desconocía la agenda de la Coordinadora Plurinacional. “Participación está gestando el sitio donde se concentrará la alianza revolucionaria, su alimentación y sitio de hospedaje”, agregó Ortega.

Sobre su designación extraoficial como el “maestro de ceremonias” del viaje, Gustavo Larrea minimizó su papel en la caravana y dijo que la organización está a cargo de cada una de las seis organizaciones. “Lo estamos haciendo bien, pero sí habrían mecanismos para hacerlo mejor”, agregó.

Acerca de los recursos económicos usados para la caravana de la tendencia, Salvador Quishpe informó que cada uno de los precandidatos se moviliza con sus propios recursos: “Yo vengo en una camionetita y con el respaldo de unos cuantos compañeros. Lo más importante es el respaldo de las bases en cada provincia que visitemos”.

Cuando terminó la visita a Ambato, la caravana se trasladó a Riobamba. La mayor parte de automotores usados en el trayecto eran camionetas 4x4, vehículos estilo jeep y deportivos utilitarios. Un 80% de los carros tenía placas de Quito. El automóvil que encabezaba la marcha era un “todo terreno” que llevaba instalado el equipo de amplificación  y las banderas de cinco de las ocho organizaciones políticas que conforman la alianza. No hubo ningún estandarte de Montecristi Vive, Convocatoria (Nivea Vélez) y  RED (Martha Roldós).

Un camión  color azul transportaba a   varios integrantes de Participación. Uno de ellos expresó que es  parte de las  12 personas   que han sido contratadas por la gente de Gustavo Larrea para realizar el viaje a todas las provincias del país, durante todo este mes, aunque por temor no precisó cuánto dinero recibirán cuando termine la caravana.

Alberto Acosta fue el primero en llegar a la “Sultana de los Andes”. Él, junto a  varios integrantes del MPD, se hospedaron en el hotel más reconocido  de la ciudad, el cual tiene categoría internacional. Y   la mañana del viernes el ex presidente de la Asamblea Constituyente desayunó en ese lugar con Gustavo Larrea y Lenín Hurtado.

Aproximadamente a las 08:30 la banda de pueblo Virgen de Lourdes empezó  a tocar en la Unión Nacional de Educadores (UNE) del Chimborazo, sitio de concentración de la Coordinadora Plurinacional. A diferencia de lo ocurrido en Latacunga, Salcedo y Ambato, esta vez los cinco precandidatos –Paúl Carrasco se ausentó por atender asuntos en Cuenca- sí contaron con respaldo, ya que aproximadamente 500 personas llegaron a apoyarlos en el teatro de la UNE, en cierta medida, por la presencia de Lenín Hurtado y Salvador Quishpe.

Alberto Acosta dijo que el apoyo popular a la alianza de “izquierdas” va en aumento y dijo que su travesía en la Sierra centro fue un éxito que aún puede seguir mejorando. “Lo que pasó en Cotopaxi y Tungurahua no muestra nuestra capacidad de representatitividad. La Coordinadora está posicionada en la región, pero la gente a veces se asusta por estas manifestaciones populares”, aclaró.

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