Música, concursos y celebraciones a bordo del Tren de la Dulzura

- 27 de mayo de 2018 - 00:00
Érick León celebró su cumpleaños 22 durante el recorrido de regreso de Milagro a Durán. El estudiante universitario ya ha viajado en otras ocasiones en el tren y le parece “un programa fenomenal”.
Foto: Karly Torres / El Telégrafo

Desde el viernes está reabierta la estación de Milagro como parte de la ruta turística. En ese cantón, los pasajeros podrán quedarse 150 minutos para recorrer la zona urbana y rural. En los convoyes se hacen dinámicas de grupo.

Acompañado de sus padres, hermanos y amigos, Érick León fue uno de los 97 pasajeros a bordo de la ruta Durán-Naranjito, del viernes pasado, que incluyó una parada en Milagro, después de 20 años.

León, oriundo de Santa Elena, recorrió por primera vez la llamada “Ciudad más dulce de Ecuador”, durante dos horas y media, tiempo que el tren hace base en ese cantón guayasense como parte del nuevo itinerario de la ruta turística que promueve Ferrocarriles del Ecuador Empresa Pública.

“Antes del viernes, el tren solo pasaba de largo”, sostuvo Josefo Cedeño, un comerciante de ollas enlozadas de los alrededores de la renovada estación férrea, sobre la avenida García Moreno, una de las principales de esta urbe de 113.508 habitantes, ubicada a 50,2 km de Guayaquil, capital de la provincia de Guayas.

“Es la primera vez que me bajo en Milagro y realmente me sorprendí porque no sabía que era tan grande. Hay lugares para comer, pasear, comprar artesanías, supermercados, tiendas, boutiques… hay de todo, como cualquier ciudad. Además, se puede hacer turismo rural en las haciendas que están a pocos minutos del centro urbano”.

Y es que ese es el principal objetivo de la remodelación y rehabilitación de la estación milagreña, comentó la alcaldesa Denisse Robles, quien presidió la inauguración de la terminal.

“Lo ideal es que las personas se queden en Milagro un tiempo prudente y recorran sus principales atractivos y disfruten de nuestras artesanías y platos típicos. Además, existen lugares en donde se puede tener un contacto más directo con la naturaleza, como el rancho Vasija de Barro, en donde los visitantes podrán hacer su propia vasija y conocer las plantaciones de diferentes frutos de nuestra tierra”.

La producción de piñas y caña de azúcar es la principal actividad agrícola del cantón.

“Nosotros estamos contentos de que el tren se quede aquí unas horas porque podemos vender más”, señaló Cedeño, quien es oriundo de Chirijos (Manabí).

Mientras tanto, Érick y su familia regresaron al tren después de recorrer las calles céntricas de Milagro.

Con un saludo de despedida por parte de una de las auxiliares de servicios a bordo, comenzó el periplo de regreso hacia Durán. En las cabinas de pasajeros el ambiente era ameno: niños riendo, padres tomando fotos de los paisajes y unas cuantas parejas haciendo selfies.

A pocos minutos de comenzado el viaje, una azafata invitó a todos los presentes a cantarle el “Cumpleaños feliz” a uno de sus pasajeros.

“No me esperaba esta sorpresa. Torta, globos y bebidas... una verdadera sorpresa”, dijo Érick, después de que el personal de tripulación y los demás pasajeros le cantaron el “Happy Birthday”.

La torta no alcanzó para todos, pero fue el punto inicial para que las azafatas comenzaran a jugar con los pasajeros en una trivia informativa con preguntas variadas sobre la fecha de la llegada del ferrocarril al país, lugares de recorrido, estrofas del Himno Nacional, entre otras.

Quienes acertaban ganaban souvenirs del Tren de la Dulzura, nombre que lleva la ruta que comprende Durán-Yaguachi-Milagro-Naranjito-Durán, cantones de Guayas.

Durante este recorrido, los turistas pueden conocer la historia ferroviaria de Ecuador, disfrutar de la naturaleza y la gastronomía costeña, además de conectarse con la arquitectura y el estilo de vida rural, desde la comodidad del renovado convoy con aire acondicionado que también tiene servicio de bar.

“Es la primera vez que vengo y mis hijos están encantados. Vieron animales en las haciendas y el clima es agradable. El tren es cómodo y muy seguro, siempre estuvimos resguardados. Creo que es un paseo que vale la pena hacer porque, además de conocer nuestra tierra, fomentamos el turismo y el crecimiento económico de estos lugares”, destacó María José Castillo.

La ruta está disponible de viernes a domingos y feriados, desde las 08:00 a 15:30. El valor estándar por pasajero es de $ 32 (ida y vuelta) y $ 20 si decide quedarse en un lugar. Los niños, tercera edad y discapacitados pagan $ 22. (I)

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