Red de alcantarillado no cubre a toda la zona de Puerto Lisa

26 de octubre de 2013 00:00

Las obras de alcantarillado no llegan a varios puntos de las riberas del estero Puerto Lisa, en el sector comprendido entre los puentes de la A y 4 de Noviembre, pese a la existencia de otros servicios y gestiones para la pavimentación y agua potable.

Los moradores de sectores como 4 de Noviembre, Barrio Lindo y Letamendi cuestionan la desatención a las quejas que llevan algunos años sin una respuesta por parte de Interagua y el Municipio.

En la 19 y El Oro existen dos situaciones en aceras distintas: en una hilera de casas todas están conectadas al ducto principal para desfogue de aguas y en otra existen tres viviendas sin el servicio.

Soraya Villalta, quien tiene dos décadas en el sector, comenta que la obra fue entregada hace 5 años, pero desconoce por qué quedó fuera de la red. “Cuando consulté al personal de Interagua me dijeron que yo tenía que buscar la manera de conectarme al ducto principal (ubicado a 50 m de su vivienda).

En la 20 y Domingo Savio, la falta de alcantarillado, por ahora, no ha causado mayores inconvenientes en la casa de Bertha Chiriguaya, debido a que, aparentemente, la zona permite un rápido desfogue de las aguas en temporada de lluvias.

Sin embargo considera que “por cualquier cosa, deberían implementar el servicio. Con eso de que se puede subir la marea, como vi hace tiempo, deberían colocar alguna otra alternativa que evite que nos inundemos”.

En Barrio Lindo, en cambio, hace 10 años se recibieron las obras de alcantarillado y un pequeño mirador en la orilla del estero. No obstante, la estabilidad de las estructuras duró pocos meses, según Cristóbal Cantos, habitante de la 16 y Sedalana.

El callejón que conduce al brazo de mar se inclinó por efectos de un ligero movimiento del sedimento de la ribera. Esto provocó que, en época de lluvia, el único ducto de desagüe pluvial se tapara con tierra mientras que el mirador quedó semidestruido.      

Una persona que se apoye en esta estructura fácilmente puede caer en el ramal. “De hecho, hace unos meses un niño de cuatro años se cayó, pero por suerte lo sacamos... nos toca hacer de vigilantes para que no haya una tragedia”.

A la falta de alcantarillado se suma el inconveniente de que algunos moradores continúan arrojando basura al estero, pese a que el Ministerio de Ambiente (MAE), en 43 puntos, colocó rótulos que prohíben dejar desperdicios.

En la 24 y Maracaibo se observa, además de los desechos orgánicos y plásticos, restos de materiales de construcción.

Los carros recolectores de Puerto Limpio pasan hasta tres veces por semana, comentó Ketty Campoverde, quien calificó como  bueno el manejo de la basura en el lugar.

Las lanchas de la empresa Visolit también recorren el espejo de agua para retirar los desechos. “Creo que podrían ahorrar si hicieran controles más regulares que localizaran a quienes siguen con esa cochina costumbre de tirar basura al estero”.

Según datos de la Dirección de Ambiente del Cabildo, se recogen hasta 400 toneladas de basura mensualmente en el afluente, lo que equivale, en promedio, a casi 13 toneladas diarias.

El Gobierno Nacional, como parte del proyecto “Guayaquil Ecológico”, impulsa desde 2010 el rescate del estero Salado y, para ello, procederá a la reubicación de las familias que habitan en la zona.

La Secretaría Técnica de Prevención de Asentamientos Humanos Irregulares (Stpahi) informó que hasta el momento no se ha presentado mayor problema con la reubicación de las familias en el programa habitacional del Estado, Socio Vivienda.

Julio César Quiñónez, titular de la entidad estatal, manifestó que las personas que habitan en las riberas del estero “están tomando conciencia del peligro que representa vivir allí”.     

Al momento, 1.787 familias han sido reubicadas de las 8.175 que serán trasladadas hasta el 2015.

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