Trabajadoras sexuales se tomaron la calle 17

- 04 de julio de 2020 - 00:00
Desde las 10:00 hasta las 17:00 es cuando se observa a las féminas apostadas a lo largo de cuatro cuadras de la referida avenida.
Fotos:Miguel Castro / ET

Ante el cierre de la zona de tolerancia en la 18, las mujeres salen a portales y aceras a esperar clientes. Según las autoridades, se realizan operativos.

Desde hace un mes, aproximadamente, en las esquinas de la avenida Milagro o la 17 (suroeste de Guayaquil), se comenzó a tejer una inusual actividad: el trabajo sexual que se realizaba en la zona de tolerancia conocida como La 18 se trasladó a esta arteria urbana, pero ahora de manera ambulante.

A raíz de la cuarentena que se puso en vigencia en marzo pasado a causa de la pandemia del covid-19, el COE nacional dispuso, entre otras medidas, el cierre de todos los establecimientos; y esto incluyó las dos cuadras destinadas para esta actividad en la calle 18.

Con el cambio del semáforo de rojo a amarillo (del aislamiento al distanciamiento social), la actividad social en Guayaquil se limita a locales de comida, mientras los night clubes y burdeles continúan cerrados.

De allí que decenas de mujeres comenzaron a instalarse en la avenida 17, desde las calles Brasil hasta Letamendi (cuatro cuadras).

“Necesitamos trabajar para alimentar a nuestros hijos, qué más podemos hacer”, afirma María (nombre en reserva).

La mujer, que aparenta unos 30 años, y con un pequeño short jean y mascarilla en su rostro, se aleja de inmediato, no sin antes lanzar una mirada de recelo, pues no quiere responder otra cosa ajena a su labor.

A pocos metros de una cevichería ambulante, un pequeño grupo de féminas se agrupa a la espera de clientes. Una de ella se queja de los “mirones” que solo pasan en bicicletas o motos.

Sobre este panorama, Álvaro Nieto, intendente del Guayas, sostuvo que los controles en la calle 17 y sus alrededores se han venido realizando a diario con el comisario del distrito Portete.

Básicamente los operativos en cuanto a temas de prostitución son para que las personas que ofrecen los servicios sexuales desalojen las avenidas.

“Hemos hecho control de ciertos establecimientos que son usados como bares o tiendas que funcionan clandestinamente como cantinas y hemos clausurado”.

Sostuvo que como Intendencia se ejerce el control en dichos sectores con un grupo de comisarios con el apoyo de la Policía, pero más allá de esto el que debería de ejercer el ordenamiento jurídico a través de una ordenanza sería el Municipio de Guayaquil, ya que este es el que controla las vías públicas.

“Hasta el momento nosotros podemos ejercer el control, prestando la colaboración debida hasta cierto punto”, puntualizó.

Sin embargo, Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia del Municipio, aclaró que no regulan personas, sino  el comercio, locales, cosas formales.

“Si hay alguna irregularidad en un local se lo clausura, pero lo que las personas hagan en la vía pública es un tema de Intendencia”, dijo.

“Si estuvieran vendiendo algo en la vía pública y en espacio no autorizado, ahí sí es competencia nuestra porque tenemos que quitarle el producto, pero no es el caso de las trabajadoras sexuales”, recalcó.

Es decir, se trata de personas que se encuentran en la vía pública, pueden estar en la calle, tienen sus conquistas legales y sociales, pero si estuvieran en un lugar de manera clandestina, eso se clausura y se sanciona. (I)

La distancia está vigente

A raíz de la pandemia, el Municipio de Guayaquil emitió en abril pasado una ordenanza que exige el uso de la mascarilla en la vía pública, ya sea en  parques, plazas, calles, malecones, centros de comercio, almacenes de víveres, mercados, transportación pública, cines, estadios, canchas deportivas, parqueaderos, entre otros espacios.

La sanción será de una multa equivalente al 20% de un Salario Básico Unificado, dependiendo de la gravedad del incumplimiento, o trabajo comunitario de ocho hasta 16 horas. (I)

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