Peatones se quedan sin seguridad en La Atarazana, en Guayaquil

- 07 de junio de 2018 - 00:00
Los vecinos de La Atarazana deben barrer cotidianamente la acera para evitar que el polvo generado por los trabajos les afecte en su salud.
Foto: Miguel Castro / El Telégrafo

Los trabajos de regeneración urbana ejecutados por el Municipio de Guayaquil no ofrecen opciones para los ciudadanos que se movilizan a pie.

La avenida Carlos Luis Plaza Dañín, tramo entre Las Américas y Pedro Menéndez Gilbert, es sometida a una regeneración urbana. Desde el primer trimestre de este año, la intervención se da en la acera sur y en el parterre.

Se trata de los trabajos más recientes de una serie que ejecuta el Municipio de Guayaquil hace tres años y que comenzaron con la intervención de los retornos y luego repavimentación.

Durante ese lapso, los moradores de las ciudadelas La FAE y La Atarazana lidian con el polvo y ruido provocados por las maquinarias, también con los congestionamientos que se originan por la presencia de obreros en parte de la vía.

Antonio Pinto, quien tiene 40 años residiendo en la cdla. La FAE, señala que parte de su rutina es cruzar la avenida para acceder a los locales comerciales ubicados en dos condominios de La Atarazana.

Para ello debe acceder al parterre y acera sur que actualmente están intervenidos, además debe esquivar los adoquines apilados en la calzada.

Pinto camina despacio para no tropezar con las rocas que están sobre el arcilloso terreno que deja la acera rota. “No hay siquiera las paletas (estructuras de madera) que suelen ubicar para que podamos caminar”, se queja al tiempo llega a una tienda.

Mientras él lamentaba la situación de los peatones, una señora mayor de edad avanza por la misma acera. Encorvada y a paso lento, sin más apoyo que el de un transeúnte desconocido que la ayudó para evitar que caiga entre tanta trampa que hay en el sitio.

La señora no habla sobre los obstáculos que encuentra en su trayecto, apenas si sonríe en señal de agradecimiento por ser llevada de la mano por un joven.

Pinto apunta a esa escena como una pequeña muestra de los problemas que enfrentan los peatones. “¿Y quién socorre a la señora si nadie se ofrece a ayudarla?”, preguntó.

La acera sur de la av. Plaza Dañín se caracteriza por contar con un elevado movimiento comercial. Existen locales de lavandería, restaurantes, panaderías, farmacias, bazares e, incluso, distribuidoras de productos agropecuarios.

Alexandra Gómez, desde hace dos años, administra un bazar en la planta baja del bloque 3 de La Atarazana. Se considera perjudicada desde que rompieron la acera frente a su negocio.

Explica que los trabajos comenzaron hace dos meses del lado de la av. Pedro Menéndez en una primera fase, la cual está casi concluida. “Aquí apenas terminaron de romper y ya están asentando la tierra para colocar los adoquines”, asegura Gómez.

Pero hasta que la obra termine, la ciudadana enfrenta una baja de ventas de casi el 40%. Sus principales clientes, los estudiantes de colegios cercanos, optaron por no lidiar con las maquinarias y materiales de construcción dispersos en la zona.

Esquivando los carros
Gómez entiende la necesidad de mejorar la ciudad, pero no comprende por qué no se considera al ciudadano. “Solo espero que no demoren, pues mucho tiempo ha pasado desde que comenzaron con la pavimentación”.

Como detalla Gómez, casi la mitad del tramo intervenido ya cuenta con adoquines pero aún faltan detalles como tapas de las redes de alcantarillado, las cuales temporalmente han sido sustituidas por paletas. Mientras que el tramo que está sin terminar abarca desde el bloque 3 de La Atarazana hasta la Av. de Las Américas.

En esta parte, los peatones usan la calle para transitar en sentido oeste- este, poniendo en riesgo su integridad frente a la enorme cantidad de vehículos que circulan por la av. Plaza Dañín.

Uno de ellos es Byron Ballesteros, del Suburbio Oeste, quien recorre este trayecto para dirigirse hacia su trabajo en el sector de los galpones de la Prefectura de Guayas, del lado de la av. Pedro Menéndez Gilbert.

Por el momento, sostiene, no hay forma segura de caminar por el sitio. Toca elegir entre esquivar los buses y carros, y las maquinarias usadas para las labores. “Toca tener cuidado hasta encontrar un sitio para caminar más apegado a las casas”.

Este diario buscó la versión del Municipio, sin embargo el vocero informó que se encontraba fuera de la ciudad.

Hace una semana, el alcalde Jaime Nebot destacó que la obra también contempla el soterramiento de cables. (I)

Gestiones
Firma de contratos
En enero de este año, el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, suscribió como testigo de honor tres nuevos contratos para la ejecución de obras de regeneración urbana, y se incluyó a la avenida Carlos Luis Plaza Dañín.

4 millones de dólares se invirtieron en tres obras de regeneración, en este año.

Plazo para la obra
El contrato que corresponde a la av. Plaza Dañín estipula la entrega de los trabajos en 210 días. El monto de esta obra es de $1’766.999,65 y contempla redes de aguas servidas y agua potable. (I)

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