El trabajo infantil se reduce a la mitad en Ecuador

12 de junio de 2011 - 00:00

Con motivo del Día Mundial contra el trabajo infantil, que se celebra hoy, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó  que en Ecuador hay cerca de 370.000 niños trabajadores, lo que representa un 13% de la población entre 5 y 17 años.

El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) admitió que existe un pequeño porcentaje de menores que trabajan, pero que entre 2003 y 2010 la cifra se redujo casi a la mitad. En 2001, según Unicef, habían más de 700.000 niños en actividades laborales.

Según datos del MIES la población económicamente activa entre 10 y 17 años ha disminuido de 249.755 en 2003 a 93.608 en 2010.

La especialista de protección de Unicef en Ecuador, Berenice Cordero, manifestó  que la mayoría de los menores está empleado en el sector agrícola, ayudando a la familia, pero también en otras actividades peligrosas en las que la ley prohíbe que trabajen, como en los mataderos, la minería o la construcción.

En ciudades como Quito hay una infinidad de niños que venden caramelos, periódicos y frutas en las calles y cruces, o que limpian zapatos.

La Organización Plan estima que en la capital trabajan 2.200 niños en la vía pública, pese a una ordenanza municipal que lo prohíbe.

En la mayoría de los casos los mismos padres obligan a trabajar a los menores para que aporten dinero a casa, de acuerdo con las organizaciones de defensa de los menores.

Según Cordero, a los motivos económicos se añaden los "factores culturales", pues ciertos sectores de la población ven "como normal" que los niños trabajen.

En Ecuador la edad mínima para laborar se sitúa en los 15 años, pero el adolescente solo puede trabajar fuera del horario escolar y no más de seis horas al día, y tiene que estar asegurado.

Son precisamente los adolescentes los que más trabajan, lo que dificulta que continúen sus estudios de secundaria, según Cordero.

Ximena Ponce, titular del MIES, manifestó que desde hace más de 7 años se han aplicado políticas para reducir esta situación. “El Bono de Desarrollo Humana aumentó en un 10 por ciento la probabilidad de que los menores se mantengan en las escuelas”, aseguró Ponce.  Además, la asistencia a clases ha incrementado de 1’370.027 a 1’466.745.

Las estrategias que aplica el Estado son: Apoyos Económicos para la erradicación del trabajo infantil, Centros de Apoyo Escolar, Centros Panitas,  Programas de Educación Acelerada y Proyecto de Erradicación de Trabajo Infantil en Basurales.  A través de estos servicios el MIES INFA  atiende a 61.308 niños, niñas y adolescentes.

La funcionaria afirmó que para los próximos días se realizarán importantes anuncios respecto de la erradicación del trabajo de los niños en los basurales.

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