China despacha 20 buses eléctricos para Guayaquil

- 26 de noviembre de 2018 - 00:00
Las unidades, que tendrán componentes nacionales, operarán en marzo. Los cargadores se ubicarán en el parque Samanes.
Foto: Cortesía BYD

La familia de José Silva, un guayaquileño que nació en el cerro Santa Ana, compró su primer bus en 2002. Fue una inversión alentada por los cuñados de José en Saucinc, empresa de transporte del puerto principal.

Entonces eran 24 accionistas y la familia de José se propuso aumentar la inversión; pocos años después quedaron 12. Ellos le pidieron a José que los dirigiera y él les puso una condición: cambiar.

Lo primero fue poner fin a las carreras entre buses, a los tarjeteros los cambió por un servicio de GPS y a los choferes los afilió al IESS. Hace tres años José hizo un cambio drástico: reemplazar los buses que consumen diésel por otros que usan electricidad.

Fue un camino cuesta arriba. Los articulados cuestan el doble que los tradicionales y la inversión es millonaria para una empresa mediana. José alcanzó un hito el pasado viernes: en Hangzhou (China) recibió los 20 buses eléctricos que circularán por Guayaquil desde marzo.

En diciembre saldrán desde Shanghái a Manta; ya en Ecuador les colocarán las sillas. Paralelamente se instalarán los cargadores que conformarán las electrolineras en el parque Samanes del puerto principal.

José estaba emocionado en la entrega. Los delegados chinos de BYD, empresa proveedora de los buses, lo recibieron con alfombra roja, entonaron el Himno Nacional, colocaron banderas de Ecuador y Guayaquil, y le hicieron pintar los ojos de dragones en señal de amistad.

El dirigente logró que en la Ley de Eficiencia Tributaria se exonerara de aranceles y del IVA a los buses eléctricos, que la CFN creara un producto especial para estas compras, convenció a la ATM revisar la tarifa, obtuvo el apoyo de socios, trabajadores y clientes; ahora con las autoridades trata de acceder a una tarifa diferenciada del kilovatio hora.

La llegada de estos buses en Guayaquil se da entre los sectores público y privado. La inversión de Saucinc es $ 8 millones: la CFN otorgó un préstamo por $ 7,6 millones y el saldo dio el transportista.

El valor incluye la instalación de los cargadores en el parque Samanes, de Guayaquil. Allí se trasladaría, si las autoridades permiten, la estación de la línea 89, que comunica el norte y el centro de la ciudad.

En la crisis ecológica del planeta, la movilidad eléctrica parece una solución, más aún en Ecuador, donde el 80% de la energía proviene de hidroeléctricas. Incluso hay otra empresa de transporte del puerto principal interesada.

A José, en China, lo acompañó Ney Jiménez, presidente de Corredor Central Norte, una de las más grandes empresas de transporte de Quito. Él anunció que está casi listo un acuerdo con el Municipio para reemplazar 60 buses a diésel por eléctricos. Ellos necesitan biarticulados y en la primera etapa adquirirán 20.

Para no aumentar la tarifa, el Cabildo financiaría la operación entre $ 3,5 millones y $ 5 millones. “Falta poner lo acordado verbalmente por escrito”, explica Jiménez. También en la capital, considera que es necesario se sumen más actores: líderes de opinión y transportistas; el objetivo es promover energías limpias y renovables. (I)

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Empresa quiere ubicar una planta en Ecuador

BYD, la empresa china proveedora de los buses eléctricos de Saucinc, desea instalar una fábrica en Ecuador. La inversión se calcula en $ 300 millones durante 10 años.

Así lo reiteró Jorge Burbano, gerente general de la multinacional china en Ecuador, en la ceremonia de entrega de los buses eléctricos. El plan es que en una década la planta produzca 3.000 buses eléctricos, no solo para cubrir la demanda de Ecuador, sino también de Latinoamérica. En las ciudades de Chile y Brasil también ya hay este tipo de unidades.

Burbano destacó la importancia que significa para Ecuador la movilidad eléctrica, más ahora que el país analiza el peso en las arcas fiscales de los subsidios a los combustibles.

Para él, Ecuador podría aprovechar la energía limpia que produce a través de sus hidroeléctricas para incorporar la movilidad eléctrica. Y, además, contribuye a disminuir la contaminación.

Un bus eléctrico de 12 metros de largo significa que se dejan de emitir 1,8 millones de kilos de CO2 en el año. (I)

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