Cavani pone a Uruguay en cuartos y despide a CR7

- 30 de junio de 2018 - 21:29
Edinson Cavani ha convertido a los 6' y a los 62' en el partido de octavos de final ante Portugal.
Foto: EFE

Impulsada por el delantero del PSG, la Celeste se metió ayer entre las mejores ocho selecciones del Mundial Rusia 2018 tras derrotar a Portugal.

Cuatro años y dos días después de haber caído en los octavos de final del Mundial de Brasil sobre la cancha del Maracaná, Uruguay avanzó a la fase de cuartos de Rusia 2018, donde le espera Francia, tras eliminar a Portugal con un triunfo por 2-1 que selló con un doblete del delantero Edinson Cavani.

“El Matador”, que abandonó la cancha lesionado a los 74 minutos apoyado en Cristiano Ronaldo, llegó a 45 tantos con la Celeste en un partido en el que los portugueses habían volcado sus ojos sobre Luis Suárez

El delantero del Barcelona, que el 28 de junio de 2014 ya no estaba en el Mundial brasileño por el triste caso del mordisco al italiano Giorgio Chiellini, sirvió el pase para el cabezazo de Cavani a los siete minutos y con astucia y mucho derroche físico arrastró las marcas que desquiciaron la defensa de Portugal.

Apenas Pepe dio una esperanza a Portugal con un cabezazo a pase del lateral Raphael Guerreiro cuando el partido iba por los 56 minutos y puso fin al carácter imbatible de la portería de Fernando Muslera, que duró 365 minutos sin encajar un gol.

La balanza de nuevo la desequilibró Cavani, esta vez a pase de Rodrigo Bentacur, que resolvió con un precioso toque de efecto que dejó sin opciones a Rui Patricio.

Transcurrían 62 minutos y la ventaja parecía un abismo debido a que Cristiano Ronaldo parecía naufragar en su soledad. La consigna de Portugal antes del partido de ayer en Sochi era mejorar sus transiciones entre la mitad de la cancha y el ataque y abastecer de más balones a Cristiano Ronaldo, pero la desventaja lo que hizo fue dejar expuestas sus miserias.

El del Real Madrid tuvo que remar, unas veces muy lejos de su hábitat natural y cuando por fin recibía el balón muy cerca de Muslera, aumentaba su impotencia al verse cercado en un bosque de piernas rivales.

Rui Patricio fue el culpable de que la ventaja no fuera más amplia antes del descanso al desviar de forma aparatosa un libre directo conectado por Suárez. Y pudo ser el héroe con sus excursiones en la agonía, para capturar algún cabezazo en los tres palos de su colega Muslera. El partido terminó con pirotecnia, con drama y pasión.

El caballeroso Cristiano Ronaldo, que tantos aplausos mereció al ayudar a Cavani en su preocupante camino al banco, perdió la paciencia y recibió la única amarilla del partido.

Hasta ayer, Uruguay solamente había jugado una vez en su historia contra una selección europea en los octavos de final de un Mundial.

Ocurrió en Roma, en 1990, se impuso por 0-2 a Italia y en el banquillo estaba Óscar Washington Tabárez, el mismo entrenador que está celebrando doce años de trabajo continuo.

A los 71 años, Tabárez, ha llevado a la selección uruguaya a dar otro paso gigante en su historia en Mundiales, sin alardes y con una filosofía que trasciende el fútbol y conecta a sus jugadores con lo mejor de la vida.

Con el paso de Uruguay a los cuartos de final del Mundial de Rusia y 119 días después de haber cumplido 71 años, “el Profesor” ha fijado otra marca en su carrera: se convirtió en el entrenador más longevo que dirige una selección en fases de eliminación directa en mundiales.

Atrás dejó a Cesare Maldini, que con 70 años y 130 días dirigió a Paraguay en los octavos de final de la Copa del Mundo de 2002 jugada en Corea del Sur y Japón.

A Uruguay “el Maestro” la condujo al título de la Copa América de 2011 y la llevó hasta el cuarto puesto en Sudáfrica 2010. (I)

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