Francia y Croacia, por la gloria en Moscú

- 15 de julio de 2018 - 08:59

Mbappé y Modric liderarán las mejores selecciones del Mundial de Rusia 2018, en la gran final. Los “Bleus” ganaron la Copa hace 20 años cuando organizaron el torneo; los “ajedrezados” buscarán su primer título.

Francia con su prodigio Kylian Mbappé y Croacia con el cerebral Luka Modric irán por la gloria el domingo en la final del Mundial Rusia-2018 en Moscú, con los “Bleus” amparados en su favoritismo y los “Vatreni” dispuestos a dar otra sorpresa.

El seleccionado dirigido por Didier Deschamps busca acabar con 20 años sin un título mundial en uno de los mejores momentos futbolísticos de ese país, gracias a una generación de oro con Antoine Griezmann como abanderado, y Mbappé en su papel de revelación.

Croacia, en su quinta participación mundialista tras la independencia del país en 1991, tiene en el dúo Modric-Ivan Rakitic a una de las mejores parejas de armado del torneo, y a ella se suma en ataque el guerrero Mario Mandzukic para desquiciar a cuanto defensa enfrenta.

En una Copa del Mundo en la que las grandes estrellas como Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar e Iniesta se fueron apagando por el camino, Francia y Croacia se sostuvieron con fuerza gracias a la calidad de sus jugadores y a un sólido juego.

“Ha sido un sueño desde pequeño, todos los jóvenes quieren jugar un Mundial y una final, queremos levantar la Copa y no importa si marco o no, solo quiero el trofeo”, manifestó “Grizou”, autor de tres goles en el torneo.

Modric, uno de los candidatos a quedarse con el premio al mejor jugador de la Copa del Mundo, aseguró que nadie los esperaba en la final, y que eso les da más fuerzas para no detenerse en este partido. “Daremos lo mejor para ganar ese trofeo”. “Es una oportunidad única, continuó el “10” ajedrezado, cambiaría todo lo que gané en mi carrera por este título, por esta Copa Mundial. Estamos listos para enfrentar a Francia y ganar el trofeo”.

Batalla táctica
Francia llega a la final después de haberse quitado de encima a los “Diablos rojos” belgas con un trabajado 1-0 el pasado martes en San Petersburgo, mientras que Croacia un día después en Moscú encontró el boleto en el tiempo extra al vencer 2-1 -tras ir en contra- a Inglaterra.

Con una defensa liderada por Raphael Varane y Samuel Umtiti, y la seguridad en el arco de Hugo Lloris, Francia apenas ha permitido cuatro goles en seis partidos, mientras que Croacia con 12 goles a favor es el segundo elenco detrás de Bélgica (14) con mejor promedio ofensivo.

Para los ajedrezados de Zlatko Dalic, que en octavos y cuartos de final necesitaron la definición por penales para avanzar, el partido se presenta como una inmejorable oportunidad para desquitarse de la derrota 2-1 en las semifinales del Mundial 1998.

En esa ocasión, Davor Suker le pegó a los anfitriones un pequeño susto, pero Lilian Thuram sofocó el intento de revolución de los croatas con dos tantos que sellaron la victoria y el pase a la final para los franceses.

Esa fue la última vez que Croacia perdió un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. Luego de eso, en las ediciones 2002, 2006 y 2014 (en la copa de 2010 no acudió) se eliminó en la fase de grupos.

Pero si aquella vez los “Bleus” celebraron su primer título mundial, también saben lo que significa el dolor de la derrota, como en la final de Alemania 2006 perdiendo ante Italia por penales y con Zidane expulsado, o más cercano en el tiempo, en la final de la Eurocopa 2016 ante Portugal de Cristiano.

“Las lágrimas se han secado, pero están todavía en un pequeño rincón de la cabeza. Eso nos debe servir para el domingo (hoy). Sirve de lección para todos. Sabemos que estamos en una final, la vamos a abordar de una manera diferente”, sostuvo Blaise Matuidi.

El partido, previsto en el fastuoso estadio Luzhnikí en Moscú a partir de las 10:00 de Ecuador (18:00 locales), será dirigido por la terna argentina encabezada por Néstor Pitana, asistido en las bandas por Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti.

¿Enfriando el champán?
Esta final “puede cambiar nuestras vidas, pero no pensamos mucho sobre el domingo por la noche o el lunes. Queremos preparar el juego, descansamos bien, hoy (viernes) trabajaremos tácticamente. Los días serán importantes”, dijo Griezmann sobre la vigilia del equipo francés antes de la gran final.

Casi lo mismo afirmó el centrocampista Blaise Matuidi este viernes cuando tan cerca de una final mundial los futbolistas libran una desigual lucha contra la ansiedad y el nerviosismo.

Francia está a las puertas del segundo título mundial de su historia, 20 años después del que conquistó en su casa, y se sumaría al “club de los dos” con Argentina y Uruguay, para situarse detrás de Brasil, Alemania e Italia entre los máximos campeones mundiales.

Los croatas llegan hoy al estadio Luzhnikí de Moscú con la tranquilidad del que no tiene nada que perder, pero con el cansancio del que ha jugado tres prórrogas consecutivas, o sea como un partido más que los franceses.

“No voy a poner presión en mis jugadores. Salgan y jueguen su mejor fútbol, no se intimiden. Este es el mejor momento de nuestras vidas. Algunos ya han ganado la Liga de Campeones, pero este es el mayor partido para ellos y todos los croatas”, subrayó Zlatko Dalic, DT de Croacia.

Los balcánicos ya han superado su anterior marca histórica, el tercer puesto en Francia 1998 de la legendaria generación de Davor Suker y Robert Prosinecki.

Ahora con Modric, Rakitic y Mandzukic pueden dar un vuelco al fútbol mundial como el pequeño país de cuatro millones de habitantes que desafió el orden establecido. “He pasado por muchas cosas duras en mi vida. Lo más importante es no rendirse nunca, confiar en ti mismo y seguir luchando”, aseguró Modric.

Y Modric, de 32 años de edad, seguramente será ungido como el mejor jugador del Mundial si Croacia se corona campeón. Un sitio que ni él mismo imaginaba, reservado para Lionel Messi, Neymar y Cristiano Ronaldo, tres que hace mucho comenzaron sus vacaciones. (I)      

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