Liverpool supera al Flamengo y es campeón mundial por primera vez

- 21 de diciembre de 2019 - 15:49
El Liverpool, seis veces campeón de Europa, rompió así una racha de tres finales perdidas.
Foto: EFE

El Liverpool se proclamó este sábado 21 de diciembre campeón mundial de clubes por primera vez en su historia al derrotar por 1-0 al Flamengo en una intensa final que se decidió en la prórroga.

El equipo dirigido por el alemán Jurgen Klopp se impuso gracias al solitario tanto del delantero brasileño Roberto Firmino en el minuto 99 a pase de Sadio Mané.

El Liverpool, seis veces campeón de Europa, rompió así una racha de tres finales perdidas (1981, 1984 y 2005).

El Flamengo, también campeón de la Liga brasileña, dominó la primera mitad, sufrió en la segunda y llegó a la prórroga con más corazón que energía.

El Liverpool arrancó la final a toda velocidad. En apenas cinco minutos dispuso de tres oportunidades en las botas de Firmino, en un mano a mano con Diego Alves, Keita y Alexander-Arnold.

Los ingleses dejaron claro su estatus de favorito, mientras los brasileños aguantaban como podían las combinaciones del tridente ofensivo 'red'.

El ímpetu del Liverpool amainó, sin embargo, pasados los primeros quince minutos y renunció a la posesión.

Ello favoreció que los campeones de la Libertadores empezaran a crear peligro con el trabajo incansable de Gerson en el medio y la velocidad endiablada de Bruno Henrique en el ataque.

El delantero brasileño encontró un agujero negro en el lado izquierdo de la zaga y lo explotó hasta la saciedad. Solo faltó rematar entre los tres palos de la meta de Alisson, en una primera mitad de ritmo más bien espeso.

Solo un rifirrafe entre Mané y Rafinha rompió un poco la monotonía antes del descanso.

En la segunda parte el partido se rompió con los dos equipos en busca de un gol que se percibía como definitivo.

Firmino volvió a fallar inexplicablemente un remate a media altura, franco, desde el punto de penalti que estrelló al palo. Salah tampoco consiguió a definir dentro del área un centro cruzado.

El "más querido" de Brasil avisó con un disparo de Gabigol que se fue alto. Minutos después, ajustó más la mira y obligó a Alisson a estirarse.

El número 9, héroe en la final de la Libertadores dos goles, pidió además un penalti por un toque de Van Dijk en la cara. El árbitro y el VAR guardaron silencio.

El máximo goleador del equipo continuó percutiendo. Lo intentó de nuevo con una media chilena. Alisson, bien posicionado, atajó bien.

El ritmo fue frenético, pero el marcador no se movía. Los miles de flamenguistas en el Internacional Khalifa vibraban, mientras los ingleses veían con preocupación como se retiraba lesionado Oxlade-Chamberlain.

En los minutos finales, el Liverpool se hizo dueño y señor del juego y acorraló a los cariocas. (D)

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