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Símbolos que afianzan los vínculos con nuestro país

01 de noviembre de 2015 00:00

La bandera del Ecuador y la camiseta de la selección de fútbol son los primeros objetos que algunos ecuatorianos guardan en sus maletas cuando deciden viajar al extranjero. En cualquier país que se encuentren, muchos buscan ser identificados como ecuatorianos porque dicen estar orgullosos del país que los vio nacer.

Por ejemplo, David Pozo (18 años) vive en Poitiers, Francia, desde hace 2 meses y lo primero que colocó en la pared de su habitación fue la bandera del Ecuador. Además, una vez por semana usa la camiseta de la ‘Tri’. Estudia en la universidad SciencesPo la cual —según David— es la mejor de Francia en Ciencias Políticas y la quinta mejor del mundo en esa línea de estudios.

“Me llevé la bandera y la camiseta de la selección ecuatoriana por afecto al país del cual vengo. Tenerlos es recordar siempre a mi tierra y mostrar mi orgullo por mi país desde aquí, a la distancia”.

Comenta que en el anfiteatro principal de la universidad están todas las banderas de los países de América Latina. “Cada vez que regreso a ver a la nuestra me anima a seguir adelante y a esforzarme para poder contribuir con mi país” agrega David.

Una bandera de Ecuador y otra de Riobamba, una camiseta de la selección y otra con bordados hechos en Otavalo, un bolso, llaveros y pulseras del país forman parte del equipaje de Alex Urquizo (27 años). Vive en Madrid, España, desde hace un año. Decidió viajar al país europeo por sus estudios de maestría.

“Uso estas cosas porque quiero que me identifiquen como ecuatoriano. Esto me sube la autoestima, me dan ganas de demostrarle al mundo que tenemos cosas que ofrecer. Yo me siento emocionado cuando me preguntan sobre mi país y empiezo hablar sin parar” explica Alex.

Dice que lejos de su país ha aprendido a sentirse más orgulloso de los aspectos indígenas del Ecuador, sus luchas sociales y su lengua.

“Donde te encuentres llevas a tu país, y la mejor manera de demostrarlo es usando la camiseta de la selección” comenta Daniel Rodríguez (27 años), quien emigró en 2010 a Queens, Estados Unidos.

David Pozo llevó su bandera a Poitiers, Francia. Asegura que se siente más patriota estando lejos de Ecuador. Valora más las raíces de su país.

Esta es su prenda predilecta cuando hay una reunión entre ecuatorianos o cuando juega la Selección Ecuatoriana de Fútbol, y es que pese a estar en otro país, no se pierde ninguno de estos partidos. “Me siento orgulloso de llevar la piel de mi país en el extranjero y que la gente mire lo feliz que me siento de ser ecuatoriano” señala.

Camisetas con la fotografía de la Mitad del Mundo y el logo de la campaña turística ‘All you need is Ecuador’ también forman parte de su colección.

Estos jóvenes migrantes coinciden en que a la distancia, el sentido de patriotismo crece. De ahí que cuando ven la bandera o el escudo nacional, o escuchan el himno, se llenan de nostalgia por su país.

“Para mí los símbolos patrios son nuestros rasgos de identidad, los elementos que nos distinguen. Son los elementos que nos hacen inconfundibles en el resto del mundo y nos recuerdan nuestros orígenes dónde sea que estemos” comenta David.  

Para Daniel, ver estos símbolos en el extranjero, u otras cosas propias del Ecuador, le llenan de orgullo pues dice que representan sus raíces.

“De alguna manera, el patriotismo se despierta un poco más cuando estas en otros países, pero el que es patriota lo es en su país o donde sea” señala Alex.

Verónica Redrobán, socióloga, explica que los migrantes llevan varios objetos del país para identificarse entre ecuatorianos, encontrarse y compartir algunas actividades que se realizan en el país.

“Cuando viajas, aunque te fueras a un país cercano, donde se habla el mismo idioma y que aparentemente tiene una cultura similar, te encuentras con tantas cosas que lo que quieres es recuperar aquello que es característico de tu país” agrega Redrobán.

Es así que los migrantes tratan de recuperar aquel lugar donde se sienten en casa, y con las camisetas o las banderas es como que se llevaran un poco de su hogar con ellos.

La especialista explica que la gente que está lejos de su país necesita pertenece a algo, sentirse parte de un grupo, sobre todo cuando existe rechazo y discriminación, de ahí por qué busca recuperar algo del país de donde vino.

Redrobán menciona que la bandera, la camiseta y otros objetos además, refuerzan su idea de qué es ser ecuatoriano. Y es que varios migrantes recuerdan de su país las cuestiones típicas con las que se sienten unidos. De ahí que dicen que se sienten más ecuatorianos cuando escuchan la música nacional o cuando se reúnen para ver los partidos de fútbol.

La bandera del Ecuador en la Vía del Corso de Roma, España. En Navidad allí se cuelgan las banderas de todos los países del mundo.

Alex Urquizo festeja el carnaval en Madrid, junto con sus compañeros de Bolivia, El Salvador y Ucrania, usando una máscara tradicional diabluma.
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