Una Ibanez es la voz de Espina en los escenarios

16 de agosto de 2011 00:00

Algunos sostienen que su música es una copia descarada de Joe Satriani. Otros consideran que es una propuesta interesante y prometedora dentro de una escena rockera con una diversidad de subgéneros que yacen en el ‘underground’. No obstante, a Francisco Espina aquello no le incomoda y afirma que simplemente toca lo que siente con su guitarra Ibanez, la marca que prefiere desde hace diez años.

“La guitarra es como mi voz en el escenario o en un estudio. Mi idea es transmitir lo que siento. Por ejemplo en una canción pop, un artista puede hacer lo mismo con su voz y la guitarra como acompañante. En mi caso lo que pretendo es que la guitarra hable por mí”, sostiene Espina acerca del contenido de “Adrenalina”, “Preciosa” o “Save the robots”, sus temas instrumentales, que grabó en su estudio La Juguetería, donde produce a bandas como Taberna y Follder.

Su romance con la guitarra surgió cuando andaba por los 16 de los 32 años que tiene. Y aunque formalmente su carrera empezó el año pasado, Francho, como le dicen sus allegados, tiene un recorrido como guitarrista de apoyo de varias bandas, incluida Seven, la que él fundó durante su etapa colegial y que luego dejó por la dirección de estilos que entonces sus compañeros querían tomar. Dr. Evil fue su banda anterior, la que marcó su transición con el inicio de su carrera como solista.

“Demoré en decidirme, pues la idea de convertirme en solista nació en 1997 cuando escuché y vi el video de ‘Summer song’, de Satriani. Me dije: eso es lo que quiero”, recuerda Espina, mientras suelta la ‘intro’ de aquella canción con Ibanez.

No oculta su admiración por Satriani, pero a la vez asegura que durante su formación empírica como guitarrista se ha nutrido de los exponentes de la década del 80, de las que consideraba como sus ‘guitar hero’. “De pelado me encantaba lo que hacía Slash o Kirk Hammet. De hecho, uno de los discos más esperados en mi época era el ‘negro’ de Metallica hace 20 años.

Recuerdo que con un amigo mío esperamos afuera de JD Feraud Guzmán a que saliera ese disco. Al día siguiente, cuando lo obtuvimos, lo estábamos escuchando en casa”, recuerda el guitarrista, quien sostiene que escuchó por primera vez rock, a través del “Live after death” en 1985, que tenía un primo suyo.

La lista de músicos que sigue es muy extensa, pero pasa por Steve Vai, Zakk Wilde (ex Ozzy Osbourne), el fallecido Dimebag Darrell (de Pantera) o Michael Angelo Batio (ex Holland y Nitro), a quien tuvo la oportunidad de ver en vivo durante una clínica de guitarra que organizó el almacén Mejor Sonido en Quito hace unos meses como parte de la promoción de guitarras Dean.

Espina asegura que sus canciones tienen algo de cada uno de esos guitarristas. Por ejemplo, “Save the robots”, tiene el sistema Synclavier que utilizaba el extinto Frank Zappa, a punta de sintetizadores y samplers. “Preciosa” y “Adrenalina” dejan ver algo de Satriani, Vai y hasta Blues Saraceno. Oficialmente las tocó durante la Semana del Rock, a inicios de julio pasado, en la plataforma del ex MAAC, acompañado por Sergio Carpio (guitarrista), Andrés Martínez (bajo) y Jonathan Izquierdo (batería).