El escenario simulaba una sala de teatro

Los cambios de ropa, el atractivo de la Trevi (Galería)

El escenario simulaba una sala de teatro
08 de marzo de 2015 00:00

El viernes en Guayaquil, mientras una fuerte lluvia caía en la ciudad y se sentía un leve frío, al interior del Coliseo Voltaire Paladines Polo era lo contrario. Un ambiente cálido se percibía ante la presencia de miles de ‘trevilanders’ que se dieron cita para escuchar a su ídolo mexicano, Gloria Trevi.

Llegaron de varios puntos del país, desde Playas, Babahoyo, incluso Cuenca. Y si el viaje no les pesó, mucho menos les costaría imitar cada uno de los looks en los 29 años de carrera artística de la Trevi.

Lucieron desde el irreverente pelo suelto, con medias con hueco, hasta el más producido que incluía tacones altos y peinados elaborados.

A las 21:30, antes de su aparición en el escenario un gato robótico anunciaba su llegada en un conteo regresivo. Ya en la tarina lució irreverente, sexy, atrevida y de inmediato cantó ‘Cinco minutos’, en medio de la algarabía de los fans. “Esta noche es mágica porque tú eres el protagonista”, saludó la artista.

Lucía un saco y sombrero de color negro, bordados con lentejuela y pistolines dorados y guantes plateados. Y tal como lo prometió, se entregó completamente al público mediante un juego escénico. Este incluyó una variedad de videos y otros efectos audiovisuales que acompañaron sus interpretaciones, en las que lució más de 18 atuendos junto a 4 bailarines.

Es que para Trevi, este concierto no solo representa su decimaprimera gira mundial, sino el desarrollo de un proyecto en el que asumió por primera vez el control creativo del show. El escenario fue diseñado en forma de teatro de cine, donde cada una de sus canciones se interpretaron de acuerdo a un género, como los de acción, romántica, drama y terror.

A través de sus canciones mostró la reinversión que experimentó luego de su trabajo anterior ‘Zapato roto’ y también sorprendió al cantar en inglés ‘Singing in the rain’, causando  furor por un espectáculo al puro estilo cabaret, donde los asistentes de la primera fila pusieron dinero en sus prendas. Lo “recaudado”, aclaró, es para donarlo a un orfanato que tiene en México.

Pero su juego erótico tenía un rol importante; el valor de las mujeres. Difundió sus ideas contra el machismo y el irrespeto humano. Se autocalificó como ‘abogada’ de sus fans, “pues no siempre todos los acusados son culpables, ni los acusadores victimarios”, en referencia al caso de Lorena Bobbitt que cercenó el pene a su esposo por maltratos.

Habló también de su ‘experiencia gris’ por los 3 años de cárcel en Brasil. Fue capturada en Río de Janeiro, junto a su compañero y antiguo representante Sergio Andrade. Se la vinculó a una secta satánica y fue acusada formalmente de abuso de menores. En la cárcel dio a luz un hijo al que llamó Ángel Gabriel. En 2002 regresó extraditada a México.

Antes de cantar su tema ‘Habla, blah, blah’ dejó un mensaje a la prensa mexicana: “Solo a las moscas se las mata con periodicazos, a mí no” y recordó que parte de la emoción de tocar en Guayaquil es el hecho de que el productor de este tema sea ecuatoriano, en referencia a Sebastián ‘Jay’ Jácome, quiteño radicado en EE.UU.

Con su tema ícono ‘Pelo suelto’ que invitó a 10 seguidores a subir a la tarima y aunque uno se autoinvitó -invadió la tarima-, Gloria lo recibió con abrazos y muchos selfies.

Luego de ‘Todos me miran’, se apagaron las luces y 3 minutos después  Gloria regresó y cantó tres temas más.

Vistió de negro, de hada, caperucita, mujer maravilla, pero se inmortalizó con un traje morado con una cola dorada de 10 metros de largo.