Dos bandas íconos del reggae se dieron cita en Teleférico

02 de marzo de 2013 00:00

Los amantes del reggae se dieron cita el jueves pasado para ver a dos íconos sudamericanos de este movimiento musical, como Gondwana y Los Cafres, quienes hicieron saltar a más de uno y emocionarse con letras relacionadas al amor y un cambio de mentalidad.

Los seguidores de la cultura rastafari desde tempranas horas coparon el Teleférico, en el que los colores verde, amarillo y rojo predominaban el ambiente, y era el indicio de que una fiesta importante se viviría en la Capital.

Andrés López, fanático de esta música, antes de ingresar al concierto expresó: “nunca me imaginé verles juntos a Gondwana y Los Cafres, para quienes seguimos a estas bandas es un sueño cumplido”.

Los primeros en salir a escena y calentar la fría noche quiteña fueron los Spiritual Lyric Sound, que con la fusión hip hop, dancehall y reggae lograron encender los ánimos del público.

El ambiente estaba listo para recibir a los Gondwana, que en su segunda visita al país demostraron que lo suyo es hacer buena música y que la fidelidad de sus fanáticos ecuatorianos sigue intacta.

El nuevo vocalista de la banda chilena, MC Jona, demostró el mismo sentimiento que su antecesor, Quiqué Neira, y cada canción desataba la euforia de los asistentes.

Sin duda que los clásicos temas fueron los más coreados. ‘Armonía de amor’, ‘Felicidad’, ‘Verde amarillo y rojo’ entablaron el contacto inmediato con sus seguidores, que no pararon de corearlas.

El momento emotivo de la noche ocurrió cuando los araucanos tocaron ‘Sentimiento original’ y a media canción los vocalistas de Spiritual Liyric Sound salieron nuevamente al escenario e improvisaron junto a MC Jona, desplegaron la bandera ecuatoriana y una ovación general se hizo presente.

Si bien el vocalista chileno interactuó poco con el público, los músicos no daban tregua e inmediatamente que terminaban una canción sonaban otros acordes.

02-03-13-mix-reggae-2Por más de una hora tocaron sus principales éxitos, y cuando ya tenían previsto dejar el escenario sus fanáticos insistieron y regresaron para brindar un pequeño homenaje a una leyenda del reggae como Bob Marley, con su tema ‘Could you be loved’, cierre perfecto para el público y la banda chilena.

Los Cafres, conjunto dedicado al reggae roots de Argentina, salió a escena pasada las 23:00 y pese a la demora hasta ajustar los equipos el público los recibió calurosamente, con sobra de merecimientos, por sus 25 años de trayectoria.

La agrupación, liderada por Guillermo Bonetto, demostró que pese a que es la primera vez que visitan el país, tienen un gran número de seguidores, que saben de la importancia de esta banda para Latinoamérica en el mundo del reggae.

‘Casi que me pierdo’ y ‘Tus ojos’ fueron los primeros temas que prendieron aún más la fiesta de colores y espiritualidad.

Pero tampoco pudo faltar su sencillo, ‘Si el amor se cae’, que fue la canción que les abrió las puertas del continente. Bonetto en cada tema pedía que las personas levanten las manos y salten, generando una respuesta positiva inmediata.

El vocalista argentino expresó que “tocar en Ecuador es un sueño” y agradeció por las diferentes muestras de cariño que han recibido desde su llegada al país.

Además, que el motivo principal del concierto fue festejar los 25 años de vida de la banda y qué mejor que hacerlo con buena música, actitud positiva, “buenas vibras y bastante amor”, como lo afirmó Bonetto.

Marcelo Ontaneda afirma que en una ocasión viajó a Argentina por temas de estudios y un compañero de clases le hizo escuchar a Los Cafres, “desde ahí comenzó mi romance con este grupo, es una de las bandas que merecen ser reconocidas por todo el aporte que han hecho a la música”.

Ontaneda asistió a conciertos de esta banda en otros países, pero “nada se compara con verles en mi tierra y con la energía que ponemos todos los que estamos en el concierto”.

Por más de tres horas, las guitarras, teclados, bajos, baterías y letras con fuertes influencias de amor, paz, espiritualidad hicieron vibrar las instalaciones del Teleférico, que acogió a más de dos mil personas, y demostraron que la cultura rastafari y el reggae tienen un bastión importante en Quito.

Al finalizar el evento, las personas salieron satisfechas, “fue un ritual, no religioso, sino musical, donde entre hermanos compartimos una afinidad y nos liberamos de todo lo que nos molesta, para estar en comunión con el otro”, expresó Daniela Alvarado.

Las dos bandas tenían previsto seguir con esta gira y ayer se desplazaron hasta Perú para ofrecer un show similar al que vivió la capital de los ecuatorianos, esta vez en Lima, para profesar la espiritualidad en todo el continente que reciba a estos íconos del reggae.

Contenido externo patrocinado