Piedras volcánicas para recobrar energías

28 de octubre de 2012 - 00:00

Una de las claves para lucir bellas y radiantes es el cuidado de la piel. Sin embargo, por el acelerado ritmo que llevan algunas mujeres -como los compromisos sociales y la contaminación-, la piel se lastima perdiendo elasticidad y volviéndose áspera y agrietada.

Afortunadamente existen varias técnicas para revitalizar el mayor órgano del cuerpo como el beber mucha agua. También se aconseja sesiones de masajes con piedras volcánicas (frías o calientes) que se ubican sobre puntos claves del cuerpo para mayor efectividad, como el abdomen, la columna vertebral, manos, dedos y frente.
Las piedras volcánicas se calientan o se enfrían con agua. Se puede utilizar una olla arrocera.

Estos masajes son beneficiosos para los dolores musculares, ya que llenan de energía y oxigenan la piel, además de que son muy buenos para males psicológicos como el insomnio. Siga el paso a paso de una relajante sesión:

1.- Una vez que las piernas estén distendidas se procede a ejercer presión en la planta de los pies con los dedos pulgares de ambas manos. Esto debe realizar de arriba hacia abajo, es decir, desde los dedos hasta el talón. Hacer diez fricciones en ambos pies.

2.- Con la mano izquierda se presiona el centro de la palma del pie, mientras que con la derecha se magulla el talón en frecuencias de cinco.

3.- Con los dedos pulgares se recorre toda la pierna de forma ascendente hasta llegar a los muslos, mientras que con los nudillos se van haciendo movimientos circulares. El paso 1, 2 y 3 se repite en sesiones de cinco en las dos piernas.

4.- Para relajar los músculos dorsales principales se debe trabajar con el brazo. Apóyelos ligeramente sobre la espalda del paciente, desde la zona occipital (nuca) hacia la cintura. El movimiento debe ser ligero pero firme.

Presione hasta la capacidad que pueda resistir el tratante. La sesión se repite diez veces y en los músculos laterales de la espalda.

5.- Para terminar de distender los músculos de la espalda se debe friccionar los dedos de las manos sobre toda la espalda, sin lastimar la piel con las uñas. Procure que la presión con los dedos pulgares sea la más firme. Se recomienda iniciar desde la zona superior.

6.- Luego de haber trabajado en todas las zonas del cuerpo, se procede a sobarlas con las piedras volcánicas debidamente curadas. Se presiona los músculos con las piedras (estas deben estar tibias), que absorberán las energías que el cuerpo no necesita.

7 y 8.- Frote las piedras por todas las zonas del cuerpo y presione los músculos pero de forma moderada. No abusar.

9 y 10.- Luego deje reposar las piedras sobre la piel por 20 minutos. También entre los dedos de las manos y pies. Al despertar se sentirá como si volara por las nubes.

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