Desilusión, desconfianza y decepción, jóvenes analizan la campaña electoral

La despenalización del aborto es un eje central que se aborda sin profundidad en estas elecciones.
04 de febrero de 2021 01:36

La primera vuelta electoral está a pocos días de efectuarse. Los ecuatorianos acudirán a las urnas el 7 de febrero de 2021 para votar por quien desean se convierta en el nuevo Presidente del Ecuador. Las opciones son variadas, pues los 16 aspirantes son de diferentes tendencias ideológicas, grupos sociales y áreas laborales.

Sin embargo, el aspecto en común que comparten estos postulantes es que en la juventud hay la percepción de que no cumplen sus expectativas. No solo discrepan con la cantidad de candidaturas, sino que sienten que no hay propuestas puntuales en favor de la nueva sangre del país.

Según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censo (INEC), cinco millones de ecuatorianos oscilan entre los 18 y 35 años. Este grupo, del que los denominados ‘millenials’ forman parte, ha ido gestando en los últimos años una opinión crítica respecto a sus autoridades.

“He visto otra vez una elección definida por el personalismo político, amparada en el populismo donde las propuestas son un factor secundario”, opina José Carcelén (27 años). Este joven analista político considera que los planes de gobierno están enfocados en ganar las elecciones, pero no necesariamente en administrar correctamente un Estado.

“Recurren a la muletilla de proponer consultas populares que carecen de debate, organización y sustento”, menciona. Esta falta de propuestas contundentes preocupa a los jóvenes porque disminuye la credibilidad hacia los candidatos.

En el caso de la productora audiovisual Isabel Villagómez (27 años), esta campaña no tuvo ideas claras y realistas, lo que a su vez genera desinterés en el votante. “No ha sido atractiva. (Guillermo) Lasso trata de identificar un futuro de lo que pasaría si no votamos por él, pero no explica la manera. (Andrés) Arauz promueve la entrega de miles de dólares, aunque sin explicar de dónde sale ese dinero o cómo generará más ingresos”, menciona.

Para ella, el debate presidencial organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) era la plataforma idónea para escuchar y analizar las propuestas de los aspirantes al sillón de Carondelet. Sin embargo, el desenvolvimiento de los candidatos le trajo más dudas que certezas, pues sintió que no se enfatizó en temas como el empleo juvenil.

Ximena Peña, la única candidata mujer de este proceso electoral, dijo a El Telégrafo que en su plan de gobierno constan incentivos para que las empresas contraten jóvenes. También promueve programas educativos para su profesionalización. En el debate, por su formato y dinámica, estas ideas no calaron del todo en los interlocutores.

Además, jóvenes menores a treinta años que fueron entrevistados para este reportaje manifestaron que existen candidatos que son una “payasada”. Desde su visión, estos políticos no cuentan con las credenciales para asumir la primera dignidad del país.

Siento gran desilusión. Hay personajes vinculados a procesos judiciales por corrupción”, comenta Valentina Vergara (23 años). Critica, por ejemplo, que Carlos Sagnay terciara por el movimiento Fuerza Ecuador, que lidera Abdalá Bucaram, y aparezcan en tarima juntos. En las últimas semanas Sagnay se desligó del exmandatario, acusado por delincuencia organizada por hechos supuestamente cometidos durante la pandemia.

“Me parece terrible que no haya propuestas sobre la erradicación de la violencia de género”, sentencia la estudiante universitaria. Su análisis sobre el debate es que hubo candidatos, como Giovanni Andrade, que ni siquiera respondieron correctamente planteamientos sobre derechos humanos. Andrade luego justificó sus declaraciones por un supuesto estado psicotrópico a causa de escopolamina que, asegura, echaron en su café.

La despenalización del aborto, un tema esencial en el debate ¿Hay propuestas claras?

En estas elecciones en Ecuador se esperaría que el aborto sea un punto fundamental dentro de la campaña de los presidenciales. “Propuestas anti y pro aborto en realidad no hay. Existen pocas opiniones, algunas sesgadas, pero la mayoría se muestran reacios a comentar sobre el tema”, señala Josselyn Segovia (25 años).

La joven estudia medicina en Argentina, país en el que se despenalizó el aborto en diciembre de 2020, proceso que siguió de cerca. “Aquí, una importancia como tal no se le da y es preocupante porque al ser un problema de salud pública, el Estado debería garantizar la vida de todas las mujeres que mueren por abortar clandestinamente”, agrega.

Para la manabita Dayeli Rosero (22 años), los candidatos no han presentado propuestas concretas, a excepción de Xavier Hervas. Rosero cuestiona la postura de Lasso y Gerson Almeida, abiertamente próvidas, en contraste a la del candidato de la Izquierda Democrática, que incluso en su plan de gobierno contempla la despenalización en casos de violación.

Christian Bravo (26 años) considera que al aborto lo utilizan como una “herramienta populista” con el único fin de acaparar votos. Y es que los candidatos están conscientes que una postura definida sobre este tema podría impactar de distintas maneras en el elector. Por eso muchos han evitado brindar declaraciones que definan su criterio acerca de este debate.

“Ecuador no deja de ser un país mayoritariamente conservador donde se pone en jaque todo intento de debatir sobre la despenalización del aborto. Veo con cierta decepción como muchos candidatos se conformaron por evadir el tema en los debates temiendo perder votos”, complementa José Carcelén.

Los comicios del domingo es el tema predilecto en los chats de Whatsapp. La indecisión también se replica en los menores de 35 años, quienes se han sentido atraídos por candidatos como Hervas, por su campaña en Tik Tok; o Pedro José Freile, por su desempeño en el debate del CNE. Esta jornada podría arrojar a dos contendores para una segunda vuelta electoral, y en el tablero hay cinco millones de ‘millenials’ con un voto decisivo. (I)

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