Dallyana Passailaigue: "Todas somos mujeres de hierro, no importa de donde vengas ni el dinero"

Es candidata a la reelección de asambleísta provincial del Partido Social Cristiano (PSC-MG).
27 de enero de 2021 00:00

Es multifacética y un verdadero torbellino. Deportista, expresentadora de televisión, exreportera, actriz de teatro, feminista y política. Dallyana Passailaigue, de 40 años, no para. Está casada, tiene un pequeño hijo, estudia una maestría, trabaja como coach y está en campaña electoral para la reelección de asambleísta por Guayas del partido Social Cristiano-Madera de Guerrero (PSC-MG). 

Durante varios años hizo cursos de escritura y en diciembre pasado presentó su primer libro: Mujeres de hierro.  Ella conversó con este Diario sobre el pasado y el presente, la memoria, la relación entre ella y su abuela y la política.  

La historia de la abuela y de la nieta a través del tiempo, de ella aprendió el valor del trabajo, la solidaridad y el coraje, dice en su libro.

Me identifico mucho con mi abuela.  Mujeres de hierro es la historia de dos mujeres: la de mi abuela Ita y la mía, en tiempos distintos que persiguen los mismos ideales, el mensaje es que la construcción de un mundo mejor empieza en casa.

Eso me enseñó mi abuela desde que era pequeña y con acciones muy pequeñas. Llevo el legado de ella, es mi fuente y mi inspiración, una mujer que me dio espaldarazos desde que era niña. A veces los adultos nos limitan a soñar y gracias a ella he logrado mis más altas metas y todo lo que me he propuesto en la vida.

Usted enfatiza en la memoria para contar la vida de su abuela y la suya misma. ¿Por qué es importante la memoria en un país que olvida fácilmente y es proclive a seguir a caudillos corruptos y autoritarios?

Es importante recordar de donde venimos, quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Debemos estar conectados con nuestras raíces, nuestra identidad, saber quiénes son y de esa manera actuar según nuestros principios. Hay que defender nuestras convicciones, ideales. Una vez le pregunté a mi abuela qué se necesita una vejez feliz como la de ella y me respondió: Es ser honesto en la vida y ella me enseñó con sus acciones y cada trabajo en defensa de los derechos de las mujeres y del magisterio ecuatoriano. Se puede servir desde la honestidad, me enseñó que las políticas entendidas como el valor de servir, son muy gratificantes.

Por esos, estas enseñanzas te alejan de la corrupción y ayudan a identificar a los corruptos. Una persona que no ha tenido amor en su vida fácilmente puede caer engañada.

Ha sido una deportista: Ciclista, motociclista, patinadora, Ironwomen, la primera ecuatoriana en hacerlo y llegar a la meta. ¿Cómo se preparó para ello?

Mi abuela cuando tenía seis años nos levantaba a mí y a mi hermana desde la mañana y nos daba un jugo verde que lo llamaba, me decía: frutas y vegetales para que crezcamos fuertes como Hulk. Pero no entendí esto hasta que fui más grande.

Me impuse metas muy altas y me decían no vas a poder o las competencias Ironman son solo para hombres, vas a perder tu tiempo. Entonces, entrené muchísimo y entendí que cuando quieres algo lo consigues porque las mujeres somos fuertes y capaces y eso viene mucho de la familia y desde el apoyo que te brindan desde niña.

Cuando crucé la meta me di cuenta de las enseñanzas de mi abuela que me empoderaron y permitieron soñar y cumplir mis sueños.

Incursionó en la TV, por ejemplo, en el programa Así Somos, que trataba temas tabú. ¿Qué experiencia tuvo en el set?

Me dejó una de las satisfacciones más grandes de mi vida. Un programa de mujeres, hecho por mujeres con temas que no se tocan en las familias y que son necesarios debatirlos. Esto me abrió las puertas conectarme con gente y entrar a hogares muy humildes donde hay mujeres de hierro.

Mi libro también se llama así por ellas porque somos de hierro. Conocí a las más grandes mujeres, cabezas de hogar, líderes, que superan todo para sacar a sus familias adelante.

Este programa me hizo entender que no importa si eres una estudiante que quiere acceder a una carrera que ha soñado toda la vida, eres una mujer de hierro. Si eres una mujer que abandonó su carrera profesional para dedicarte a tus hijos, eres una mujer de hierro.

Todas somos mujeres de hierro, no importa de donde vengas, ni el dinero. Lo que vale es la fortaleza de espíritu, los sacrificios que hagas para alcanzar tus metas.

Hizo un calendario que causó conmoción en su familia. ¿Por qué?

Alguna vez alguien me preguntó si el modelaje va en contra del feminismo porque me he declarado abiertamente feminista. Mi abuela Ita me enseñó cuando tenía siete años el significado de esta palabra: hombres y mujeres con los mismos derechos y oportunidades. El feminismo permite hacer a las mujeres lo que voluntariamente deseen.

Mi incursión en el modelaje fue una parte de mi vida y una fuente de ingresos. Hice trabajos de altísima calidad reconocidos a nivel nacional e internacional. Me siento orgullosa de todos los trabajos que he hecho en mi vida porque me han ayudado a convertirme en la mujer que soy ahora.

He trabajo cada día de mi vida para convertirme en la mejor versión de mi misma. Me enorgullece inspirar a otras que también lo hagan, que mis logros no vayan en beneficio mío, sino también de los demás.

Por eso trato de inspirar y ayudar a las mujeres a reflexionar, pueden hacer todo en esta vida si se lo proponen y trabajan para alcanzarlo.

Fue reportera en Hoy Soy, se vestía y actuaba en decenas de oficios. ¿Cómo se sintió en el papel de otros por un día?

Es parte de las crónicas periodísticas que hice en Televistazo y que me permitieron entrevistar a personas que me dieron lecciones invaluables que muchos famosos. Son personas de a pie, cabezas de hogar, muchas veces maltratadas, me vestí de ellas.  Fui por unas horas lo que ellas han sido toda su vida, me convertí en vulcanizadora, infante de marina, lavandera, recolectora de basura, sepulturera.

Esas mujeres son las que sostienen al país, no tienen las mismas oportunidades ni los beneficios de ley, hacen trabajos informales, si son madres no tienen licencia por maternidad, que no encuentran salas de lactancia en sus trabajos. Son mujeres discriminadas, deberíamos legislar cada vez a favor de ellas para construir una verdadera nación.

Usted dice que se fue a Madrid a estudiar teatro, pero “el teatro me hizo a mí”.

Si no eres actriz es muy difícil comprender la profundidad, el arte del actor que se deconstruye su cuerpo, su forma de ser, para habitar otros cuerpos. Me fui a Madrid para perseguir un sueño, siempre quise hacer teatro, pero estaba atada a un trabajo. Liberarme de esas ataduras me costó mucho, tenía miedo de perder todo, me costó entender que todo lo aprendido no se quedaba en Ecuador, sino que lo llevaba conmigo.

El teatro en Madrid me permitió habitar otros cuerpos, mentes, profundizar en la psicología del personaje, estudiar filosofía, entendí otras dimensiones. Me dejó meterme incluso en la mente de mi abuela, en los delirios que tuvo una época, en el capítulo a quien le importa. Me reconstruí en una nueva persona, con los pedacitos que nutrieron a lo largo de mi vida.

 ¿Por qué se dejó llevar por la política? 

Siempre quise ser política y tuve un deseo de servir y así lo hice en cada espacio que se me otorgó. Lo hice desde la televisión, de coach ejecutiva, en el que apoyo a otras personas a alcanzar sus metas más altas en el deporte o en el trabajo.

La política llegó en mi vida después de esquivarla mucho, cuando deseas las cosas con el corazón los astros se alinean y te dan lo que buscas. Desde allí puedo servir a la gente, me dedico con entereza, pasión, me sigo formando para dar lo mejor de mí.

Estoy cursando una maestría en Gestión Educativa incluso para actuar de mejor manera en la Comisión de Educación. También tomé cursos de escritura durante muchos años porque quería escribir este libro a los 40 años.

Soy candidata a la reelección, pero al término del nuevo periodo quisiera volver a casa, a mi familia, porque ese trabajo nos impide tener más tiempo para ello.

La gente que nos apoya para seguir en mi gestión, me dirá si me quiere en la política y si está satisfecha con mi gestión.

A los 18 días de su posesión en la Asamblea presentó su primer proyecto de reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior para que los jóvenes elijan la carrera de sus sueños.

Este proyecto se aprobó, tenemos la nueva LOES, destaco mi trabajo y el de mi partido para devolverle a los jóvenes la carrera de sus sueños. El Estado no puede elegir por ellos, eso está ya en ley pero el Gobierno no lo aplica.

Esa una de las razones por las que quiero seguir en la Asamblea y fiscalizar. También la ley devolvió la autonomía a las universidades que fue arrebatada por el correísmo y que impedía que tuvieran autonomía, financiera, orgánica y académica.

Pero no solo impulsé esa ley, son también la de la violencia contra las mujeres, impulsé dos ordenanzas: una Amiga ya no estás sola y regular los plásticos de un solo uso. La próxima semana aprobaremos el proyecto de ley que devuelve a la malla curricular las materias de Cívica y Ética, Lógica, así como eliminar el bachillerato unificado para que los estudiantes desarrollen sus habilidades según sus preferencias.

He trabajado duro e invito a ser orgullosos del trabajo que hacemos. Impulsé leyes, ordenanzas, soy parte del 2% de legisladores que va a trabajar como debe.

El exministro Educación de Correa, Augusto Espinosa, quien presidía la Comisión de Educación, le cerraba el micrófono en las sesiones y le desacreditó en el Pleno. 

Es una persona bastante cuestionada, la comisión no se sentía representado por una persona que lideró el Ministerio de Educación de una manera nefasta. Fui reacia a aceptar eso, son lados oscuros de la política, no era posible que presida la comisión. Así que logramos que él saliera de nuestra mesa, fui la única capaz de remover a esa persona.

Él me apagaba el micrófono porque le recordaba lo que hicieron en el gobierno autoritario de Correa y querían imponer su molde. En el Pleno fue bastante grosero conmigo en una sesión y el CAL le impuso una sanción. Él también fue el responsable del tema violaciones a los niños y adolescentes en el sistema educativo público y privado. Una colega de su bancada le salvó en el juicio político, el informe AMMPETRA también confirmó lo que sostuvimos, ojalá que esos casos no queden en la impunidad.

También sobresale por la lucha contra la violencia a la mujer, es la autora del programa de la Alcaldía: Amiga ya no estás sola en Guayaquil.

Es para prevenir y proteger la vida de las mujeres, articula con las distintas instituciones del Estado para dar una respuesta inmediata a las víctimas. Brindamos apoyo psicológico, asesoría jurídica, acompañamos a las mujeres en los procesos de denuncia para que no desiste.

Tenemos una línea telefónica 1800, ellas pueden llamar e informarse de sus derechos.  Tenemos botón de pánico, tenemos una casa de acogida, procesos formativos, hemos capacitados médicos, líderes

Es un programa estratégico integral y durante los meses de la pandemia, resaltamos la lucha feminista para crear más conciencia sobre este problema.

En 137 años en Ecuador ha sido gobernado por 44 hombres y por una mujer durante 5 días. ¿El país está preparado para una presidenta?

Las mujeres estamos preparadas para liderar y ocupar cargos de poder. Pero solo tenemos una representante, hay mujeres que son capaces y debemos apoyar. Rosalía Arteaga y Cynthia Viteri abrieron caminos.

Tenemos que confiar en la capacidad de las mujeres y las leyes obligan a tener el 50% de candidatas mujeres para las próximas elecciones. Vivimos en un país machista y prefiere otorgar los puestos de poder a otros.

¿Su partido tampoco cumple con la cuota de mujeres candidatas?

Tenemos figuras que sobresalen, todavía no cumplimos con la cuota, es algo progresivo.

Usted dice en su libro esta frase: "Ni pilla ni vaga", ¿a qué se refiere?

La gente tiende a generalizar, eso le ha hecho mucho daño a las Asamblea y a los que sí trabajamos. Usé ese título para reivindicar los mitos alrededor del cargo. Lo que más he hecho en mi vida es remangarme y trabajar y no es justo que nos juzguen igual con todos. No quiero ser parte de una Asamblea desprestigiada.

Por eso voy de nuevo a la Asamblea para impulsar a servir ala ciudadanía y mejorar la calidad de vida. Es muy difícil ser asambleísta, es un tema de servicio, corazón.

Está a favor de despenalizar el aborto por violación, pero otros colegas suyos de bancada no. ¿Cómo sobrellevar eso en un país como este?

No soy proaborto, defiendo la vida desde la concepción. Pero eso no significa que esté a favor de encarcelar a las mujeres que deciden no tener un hijo producto de una violación. No se debe romantizar el delito y respeto las diferencias. Siempre apoyaré a una mujer violada que son cuatro veces revictimizadas.

Diez votos a favor del bloque tuvimos en este debate. Es una lucha que tiene muchos años, incluso mi abuela estaba en ella, creo que algún día se logrará despenalizar el aborto por violación.

 

 

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