El ‘paro’ nunca ocurrió y la violencia sobrepasó todo límite
En términos clásicos, un paro obrero implica que las fábricas y servicios privados y públicos se cierran porque sus trabajadores y empleados pliegan al mandato de sus sindicatos. Y eso no ocurrió el jueves último. Lo que sí hubo fue una violencia desmesurada, liderada por los dirigentes indígenas y sindicales, como consta en las imágenes de los medios de prensa y de los mismos marchantes.
Ya no podrán hablar de infiltrados o provocadores ni argumentar que la Policía actuó con violencia. Al contrario, como nunca antes, esta vez los gendarmes no solo resultaron golpeados sino que, además, fueron blanco de bombas molotov y lanzazos. Hay casi un centenar de policías heridos. Y casi la mitad de detenidos.
¿Suena raro? Sí, hay más heridos que presos y por lo visto son muchos los agresores. A eso se suman los daños a la propiedad pública y al patrimonio del Centro Histórico de la capital. Efectivamente, el paro fue un fracaso, la protesta violenta ganó y, por lo tanto, ese afán de hallar puentes para el diálogo quedó roto ese miércoles, por culpa de una dirigencia irresponsable. (O)
Alexander ‘Diamante’ Espinoza hace historia al vencer al excampeón mundial Yuriorkis Gamboa
ADN perfila sus candidatos para alcaldías y prefecturas clave del país
Tragedia en Atacames: niña de 5 años muere en accidente de tránsito
Peter Snyder es el elegido de Trump para liderar la Embajada de EE.UU. en Quito
Colapso estructural en Quito dejó cuatro personas atrapadas
Gobierno entrega más de 18 mil medicamentos para atención oncológica pediátrica
Luto en el fútbol ecuatoriano: Falleció Raúl Guerrón, mundialista en 2002
Máxima difusión: buscan a asesinos de joven en TuTi
