La xenofobia se puso en evidencia con venezolanos

- 22 de agosto de 2018 - 00:00

Desde la época en la cual Venezuela proclamaba sus anhelos de independencia  fue un país abierto a la inmigración, en un inicio de españoles y de haitianos, que el mismo Simón Bolívar se encargó de promover. Después comenzaron a llegar oleadas de inmigrantes de todas partes del mundo, especialmente en el siglo XX durante y después de la Segunda Guerra Mundial, específicamente europeos o judíos.

En los años posteriores, entre los setenta y ochenta del mismo siglo, arribaron a Venezuela argentinos y chilenos, también colombianos, la mayor colonia latinoamericana en ese país; y ecuatorianos. Se calcula que unos 200.000 ecuatorianos se radicaron en Venezuela durante el boom petrolero a partir de los años setenta. En definitiva, Venezuela, al igual que la mayoría de países del mundo, creció en medio de una diversidad de etnias.

Un caso muy parecido al venezolano es el de Brasil que, como se sabe, y a diferencia del resto de Latinoamérica, fue colonizado por portugueses y su población también es muy heterogénea. Fue un país que, al igual que EE.UU., vivió una época de esclavitud proveniente de África, que se dedicó a cultivar algodón y azúcar. Estados del nordeste son mayoritariamente descendientes de africanos; en los del sur (Río Grande do Sul) existe inmigración alemana, italiana y en general europea; en Sao Paulo, la ciudad más grande y poblada de Brasil, viven descendientes directos de japoneses, chinos, italianos, judíos y algunas otras nacionalidades.

Y precisamente en ese país fue donde se produjeron los actos de represión y xenofobia contra un millar de venezolanos que habían instalado un campamento en la zona fronteriza. Un incidente que involucró a un venezolano violento generó la reacción desmesurada de una muchedumbre que a palos obligó a los “llaneros” a volver a ingresar a su territorio. Fue solo el inicio de lo que pudiera ser más grave frente al fenómeno de los desplazamientos migratorios, que siempre han ocurrido, y que esta vez afecta a Venezuela, un país que históricamente fue generoso con los extranjeros. (O)