Vote con el corazón

06 de febrero de 2021 00:00

El voto no siempre es una decisión razonada, es sobre todo un acto de confianza cargado de emociones. Para algunos será el momento de desahogarse, escribir en una papeleta su desesperanza, expresar su desprecio frente a una clase política que no resuelve sus problemas.

Pero en la democracia representativa los ciudadanos estamos convocados a elegir a nuestros gobernantes y ese ejercicio no deber ser una obligación sino un acto de amor, amor por el país lejos de chauvinismos, por el futuro, por la familia y por la tierra que nos vio nacer.

Solo el amor, la paciencia y las ganas de construir una sociedad mejor son necesarios para cambiar, avanzar, reinventarnos, entender la situación del otro, de quién menos tiene, a quien le falta medicina, salud o una fuente de ingreso permanente. Los ecuatorianos y ecuatorianas somos gente solidaria, luchadora, que aspirar a vivir en paz y en comunidad.

Sin embargo en esta campaña no ha faltado el discurso del odio, el miedo y la ira, de grupos extremistas o élites precarias que hacen gala de su intolerancia, clasismo, lanzan mensajes contra pobres, afros, cholos, mestizos; y que solo han conseguido ahondar la brecha.

La violencia, la bronca y la división no deben ser parte de este ejercicio democrático, peor aún la adjetivación contra las mujeres, la imposición de creencias religiosas, porque hay un Ecuador más allá de una elección, un país real que quiere bienestar.

Ese discurso de odio llevó a Trump a la Presidencia de los Estados Unidos y en la historia de la humanidad ha llevado a muchos a perseguir y encarcelar a los “enemigos”. Podemos decir que la ira como estrategia no es buena consejera, trae violencia, malestar y opresión.

Por eso, mañana 7 de febrero vote con el corazón, por el candidato que prefiera y lejos de imposiciones. Pero eso si, cuando este frente a la papeleta sienta que este país le pertenece y que quiere para los suyo en un Ecuador con menos desigualdad, más justicia y más libertad. (O)

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