La visita del vicepresidente de Estados Unidos

- 29 de junio de 2018 - 00:00

Casi cuatro décadas pasaron antes de que un vicepresidente de la mayor potencia mundial como es Estados Unidos visite nuestro país. La presencia de Mike Pence se debe interpretar, entre otras cosas, como una señal del Gobierno Nacional de apertura a las inversiones y a las relaciones comerciales y diplomáticas con todos los países del mundo, más allá de posturas ideológicas diferentes, en las cuales debe subsistir el respeto.

Estados Unidos es el principal socio comercial de Ecuador, la mayoría de nuestras exportaciones se dirige hacia ese país, sin embargo las relaciones estuvieron “apartadas”, tal como reconoció Pence, quien arribó a Quito después de visitar Brasil, la primera etapa de su gira latinoamericana que incluye a Guatemala.

Una gran coincidencia tras las conversaciones bilaterales fue el concepto de libertad, algo que también comparte el presidente Lenín Moreno. Esa es la base de las relaciones entre los Estados. Uno de los temas destacados durante los encuentros al más alto nivel político y diplomático fue el de la corrupción que causa enorme perjuicio a las economías de los países.

Un aporte de $ 1,5 millones para la lucha contra esa lacra que causa perjuicios incalculables y que muchas veces queda en la impunidad. Otros $ 3,5 millones para la lucha contra el narcotráfico, la seguridad y la defensa. El vicepresidente estadounidense estaba muy bien informado de todo lo que ha ocurrido en la frontera norte con Colombia, que desde enero ha sufrido los ataques de grupos disidentes que han causado la muerte de periodistas y de infantes de marina.

Mike Pence considera que el apoyo de su país en la lucha contra el narcotráfico y los grupos irregulares es muy importante. Manifestó también su complacencia de que los cuerpos de los periodistas del diario El Comercio hayan regresado a Ecuador. Y también su preocupación por la situación de Venezuela y por el éxodo de alrededor de dos millones de ciudadanos que han salido de ese país hacia otros de Latinoamérica, como Brasil, Argentina, Chile, Perú. “Venezuela era libre, ahora es pobre, está oprimida”, dijo Pence. (O)