Vacunas politizadas

26 de enero de 2021 00:00

Las vacunas no deben ni pueden ser politizadas. El Estado es el único que puede comprar las dosis, no las empresas privadas.

Ecuador está a dos semanas de las elecciones del 7 de febrero y hay un candidato que se aprovecha de la coyuntura para incendiar las redes sociales con sus fanáticos.

Primero, se desató un escándalo por el número de dosis que llegaron a este país, aunque en Europa y en varios países de América Latina ocurre exactamente lo mismo. Es un retraso en la producción de las empresas farmacéuticas que afecta a la distribución mundial.

Segundo, llevamos dos días de batalla en las redes sociales entre médicos, representantes de agrupaciones sociales, abogados, periodistas, candidatos y ese movimiento político que sigue el mismo guion de la década autoritaria de poder.

Pretende dividir al país con las mismas tácticas que usaron en el pasado: la confrontación para generar el caos.

Pero, en este caso, el tema no va porque se vacune o no a médicos o personas de la tercera edad de clínicas y centros privados. Todos los ecuatorianos tenemos acceso a las vacunas, pero solo el Ministerio de Salud Pública puede administrarlas.

Eso funciona así en Ecuador y en cualquier país del mundo. Lean lo que estableció la Organización Mundial de la Salud y los reportes de los medios internacionales sobre ello.

Hay un plan de vacunación que fue presentado a la prensa y en el que colaboró una alianza público-privada, la comunidad científica, la academia y representantes de organizaciones sociales.

No se trata de usar el poder para que vacunen primero a determinada persona. Tampoco de dejar o no que un canal de televisión filme la vacunación en un centro geriátrico privado.

Pero es verdad que algunos funcionarios del IESS inescrupulosos fueron vacunados sin estar en el grupo de alto riesgo, que se planificó en función de parámetros técnicos, igualdad y transparencia.

Eso fue terrible y se vio pésimo ante la opinión pública. Sin embargo, ellos ya fueron despidieron por semejante acción. Es una advertencia para evitar a futuros “vivos” que intenten aprovecharse de sus cargos.

No dejemos que los del pasado politicen el tema de las vacunas y sigan con sus viejas prácticas para dividir más a Ecuador.

 

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