Una universidad indígena en la sede de la Unasur

- 10 de julio de 2018 - 00:00

La semana pasada, el Presidente de la República tomó una decisión que generó diversas reacciones: convertir la sede de la Unasur en una universidad para los indígenas. Construida a un costado del monumento a la Mitad del Mundo, en la línea equinoccial que divide los dos hemisferios, fue levantada a un costo cercano a los $ 45 millones.

Pero desde enero del año pasado no tiene Secretario General; los integrantes del foro, con excepción de Bolivia, no han pagado las cuotas que todo organismo requiere para subsistir y varios países decidieron interrumpir los aportes porque no ven futuro a la entidad, que fue creada como alternativa a otros organismos multilaterales. Más allá de las reacciones, que son normales en una sociedad democrática, surgieron algunas actitudes preocupantes.

Como por ejemplo, estas preguntas de un excanciller en su cuenta de Twitter: ''¿Cuál es el proyecto de país de la Conaie? ¿El neoliberalismo? ¿Todo vale, siempre y cuando sus dirigentes se puedan instalar cómodamente en la minúscula tajada de Estado que neoliberales les han asignado? ¿Todo venden, dignidad, principios, décadas de lucha, por migajas de poder?”.

Veamos qué hay detrás de estas preguntas que tienen varias lecturas, como por ejemplo ¿por ser indígenas no tienen derecho a instalarse cómodamente en ese edificio, construido para una burocracia internacional con todos los lujos posibles? Acaso la Unasur, si es que la mayoría de países decide mantenerla, ¿no puede sesionar en otro local? ¿O lo único importante es el lujo y el confort?

Una respuesta salió del secretario del Agua, Humberto Cholango: “Tanto odio, insulto y racismo contra los pueblos y nacionalidades indígenas”. El Presidente de la República considera que la creación de la Unasur fue una buena idea que, lamentablemente, por fallas humanas e ideológicas, no se ha cristalizado.

Por eso la respuesta ha sido contundente, en ese edificio, con los trámites administrativos y consultas de rigor previos, funcionará la Universidad Indígena. Lo condenable en todo esto son las posturas racistas. (O)