Una semana clave de definiciones

11 de julio de 2011 - 00:00

Si todo ocurre dentro de lo previsto y si no hay más perturbaciones, esta semana se proclamarán los resultados definitivos de la consulta popular del pasado 7 de mayo. Y con ello se abre otro capítulo vital para la democracia ecuatoriana: se debe integrar el nuevo Consejo de la Judicatura, no podrán funcionar más los casinos ni casas de juegos de azar, la Ley de Comunicación debe aprobarse casi de inmediato, se prohíben las corridas de toros con muerte del animal en alrededor de 150 cantones, entre otras determinaciones aprobadas por la ciudadanía.

Han pasado más de dos meses. Si no hubiese sido por las denuncias (muchas de ellas con toda la intención de impedir la aplicación del veredicto popular), desde el 18 de mayo estaríamos ya discutiendo otros temas. Con todo, se avecinan momentos particularmente gravitantes, pues la mayor demanda del pueblo ha sido resolver definitivamente la crisis en el sistema de justicia, tal como lo demuestran las cifras de apoyo a las preguntas 4 y 5.

Ahora corresponde poner toda la atención para que ese mandato se cumpla de forma ágil, eficiente, urgente y democrática. Más allá de las posiciones adversas y hasta este momento ya ilegítimas, la ciudadanía espera conocer cuál es el plan y la estrategia para que, en el plazo de 18 meses, ese nuevo Consejo de la Judicatura, cual bisturí, penetre en lo profundo de los males de la justicia y tengamos un panorama mucho más alentador para la mayoría de ecuatorianos, las víctimas directas de la corrupción, mediocridad e ineficiencia de las actuales cabezas y funcionarios del sistema de administración de justicia.

No está por demás llamar a la opinión pública y a la publicable para que coadyuve a un debate sensato, con aportes e iniciativas en función del bien común y dejar de lado la ‘persecución’ a toda medida que no salga de su iniciativa.

Igual para la Asamblea Nacional, que debe poner sus cinco sentidos y talentos para elaborar y aprobar las leyes que hagan realidad el mandato popular.