Una lucha de reivindicación histórica que no se detiene

- 01 de julio de 2018 - 00:00

El 28 de junio de 1969 la Policía de Nueva York asaltó el bar gay Stonewall. Era costumbre de la fuerza pública hostigar a los homosexuales, a quienes consideraban enfermos, una práctica que se sabe ocurría en todas las Américas. Pero esa noche algo cambió: los clientes se enojaron y dijeron “no más”. Una leyenda urbana cuenta que una transgénero negra lanzó la primera piedra contra los agentes.

Así empezó un violento disturbio que duró toda la noche, fue el primer acto de resistencia colectiva. Al año siguiente los participantes de esa revuelta se reunieron para conmemorar el aniversario; había nacido lo que hoy se conoce como el Orgullo Gay, que incluye a toda la diversidad sexual: lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros e intersexuales.

En Occidente la fecha se ha convertido en una celebración, pero que tiene tintes de reivindicación política. Por eso los colectivos marchan en una explosión de libertad. Junio se ha convertido en el mes de la Diversidad Sexual. Y en esa lucha de conquistas sociales y reconocimiento de derechos, todavía inacabada porque hay mucho camino que recorrer en Ecuador, el apoyo de la sociedad en general es esencial.

Este año, además del importante apoyo de entidades públicas al colgar en sus fachadas o iluminar monumentos con los colores del arcoíris, el colectivo LGBTI ha recibido el respaldo de importantes empresas. Son gestos que sirven para normalizar la condición de minoría, para dejar en el pasado esa mirada de extrañeza que tanto daño hace porque es la que conduce a la discriminación. Ayer, en las principales ciudades del país se marchó por el Orgullo. En EL TELÉGRAFO, el diario público de Ecuador, acompañamos a las minorías en sus luchas. En esa línea, la edición de hoy cuenta los logros, pero también los desafíos de la comunidad LGBTI. El jueves publicamos en nuestra portada “Orgullo”, una palabra que cobra tanta relevancia para un grupo que fue marginado y maltratado. (O)