Mismo pedido, misma promesa

- 07 de agosto de 2019 - 00:00

Los representantes de cuatro empresas operadoras de transporte solicitaron el primer lunes de agosto a la Alcaldía de Quito, liderada por Jorge Yunda, que tome de manera inmediata la decisión de elevar el valor del pasaje urbano para todo el cantón desde los $ 0,25 de la actualidad, a $ 0,35.

En su petición, los representantes de los transportistas señalaron que tuvieron varias reuniones con la Secretaría Metropolitana de Movilidad, durante la segunda quincena de julio. En esos encuentros se habría acordado el monto del alza. Los transportistas argumentan su pedido de elevar el precio del pasaje por el alza en el costo de repuestos, neumáticos y mantenimiento. A cambio, ofrecen un mejor servicio.

Su pedido y oferta coinciden con la circulación de un video en el que un chofer atrapa con las puertas de su unidad la cabeza de un pasajero y, al tenerlo inmóvil, lo agrede físicamente por la espalda, ante la protesta de los otros ocupantes de un bus. Las autoridades de Tránsito de la ciudad señalan que este conductor está identificado y será sancionado.

El servicio es el talón de Aquiles del transporte público, ya que a diario los ciudadanos nos encontramos con buseros que no respetan límites de velocidad, paradas, semáforos, pasos cebra, edad o estado de los pasajeros. Los representantes de los transportistas aceptan que existen estos malos comportamientos, pero señalan que estadísticamente son apenas el 0,35% de los casos y afirman que la ciudadanía reconoce su labor.

Las unidades son modernas, es algo innegable, pero las prácticas de ciertos conductores dejan mucho que desear. Falta capacitación, autocontrol y educación. Ojalá que si se da esta alza en el valor en el precio de los pasajes del bus urbano en Quito, se cumpla con la oferta de un mejor servicio, que permanezca y no sea flor de un día.

Quito está a meses de poner en marcha el Metro, sistema de transportación que debe revolucionar la forma en que los habitantes se movilizan y que obligará a los transportistas a tener una oferta mejor de su servicio para conservar a los pasajeros que, ya sea por novelería, necesidad o curiosidad, optarán por ocupar el tren que cruza la ciudad por sus entrañas. (O)