Un hilo de tradiciones que no se rompe

- 20 de julio de 2019 - 00:00

El mundo de Twitter es minúsculo frente a todo lo que se debate en la sociedad. Pero… suelen aparecer trinos que requieren exteriorizarse en otras plataformas. Durante la última semana se conversó mucho sobre la eliminación de los reinados de belleza en ciudades como Quito y Latacunga.

Una parte de los tuiteros reclamaba por la pérdida de las tradiciones y otra reivindicaba la decisión de las autoridades locales. El debate ha sido largo y con altos los niveles argumentales. Sin embargo, un tuit que llamó la atención es uno que promovía un listado de tradiciones que se deberían eliminar en Quito: Orinar en la calle; el arraigado popó del perrito en los parques; la costumbre de acelerar en lugar de ceder el paso; el tradicional letrero “Ingreso por otra puerta”; llegar tarde a todo.

La autora invitó a que se sumaran otros usuarios y aparecieron: La tradición de escupir en el piso; no saludar; no ceder el asiento a las personas que lo necesitan; los conductores irrespetuosos; estacionar en las veredas; no sacar la basura a su hora; manejar “plutos”; encargar el puesto en la fila. La lista se hizo larga y reflejaba otros aspectos que pueden ser tomados en cuenta.

Aunque al Estado corresponde la elaboración de políticas públicas para evitar el desorden social, también es cierto que la educación tiene su semilla en el hogar. El desarrollo del sentido común no requiere de una gestión política. Resulta más fácil que un niño crezca con los elementos de juicio necesarios para saber que no debe orinar en la calle o que debe recoger las heces de los perros.

Las normas punitivas no han servido de mucho. Solo en Quito hay dos ordenanzas, por ejemplo, que sancionan a los dueños de mascotas si no limpian los desperdicios orgánicos de sus canes. No se aplican y es fácil encontrarse con excrementos en el parque La Carolina, e incluso en sectores residenciales, como la González Suárez, Quito Tenis, La Carolina.

Si bien es cierto que de a poco surgen iniciativas ciudadanas para mejorar la convivencia, aún son una mayoría aquellos que tocan el claxon indiscriminadamente o los que paran el carro sobre los pasos cebra o los incógnitos que insultan en las propias redes sociales sin argumentos. (O)