¿The Washington Post es el recadero de los mercaderes?

23 de agosto de 2012 - 00:00

Nos advierte y hasta nos aconseja. Como si su voz fuese la del Olimpo y tanto su presidente Barack Obama y los mandatarios del “patio trasero” tuviesen que agachar la cabeza y cumplir. Se postulan, igual que los diarios comerciales de acá, como la norma suprema y moral de lo se debe hacer porque su “sapiencia” está por encima de la calidad política y legitimidad democrática de los gobiernos elegidos.

El diario estadounidense, como premonición editorial, ha dicho que el Congreso de los EE.UU. podría decidir una disminución del acceso comercial “privilegiado” del Ecuador en ese país. Es más, con la arrogancia más sublime, por decir lo menos, dice que EE.UU. permite que Ecuador exporte muchos bienes libres de impuestos y que sustenta 400 mil empleos.

¿Entonces? ¿Sobre esa premisa nuestro país no puede tomar decisiones libres y soberanas? ¿Todo se reduce a un problema de mercado? ¿The Washington Post es ahora el mayor recadero de los mercaderes y, por lo tanto, se instaura como la voz poderosa de ellos para decirnos cómo definimos nuestras relaciones internacionales?

¿Se olvida que las relaciones diplomáticas, incluso para EE.UU., no son definidas  en función -y jamás pueden serlo- solo del mercado? ¿Acaso a EE.UU. le representan un enorme beneficio las economías de pequeños países latinoamericanos, asiáticos y africanos donde tiene instaladas embajadas que no precisamente hacen lobby con los empresarios sino con los gobiernos para sostener su proyecto hegemónico?

Lástima que ese pronunciamiento de un diario, uno más entre los más 500 que hay en EE.UU., se convierta en el motivo de titulares y análisis de los muy “inteligentes” y nacionalistas medios de prensa ecuatorianos. Quizá lo hacen porque se sienten en mejor sintonía con ese país y con ese diario que con las políticas públicas del Gobierno al que eligieron millones de ecuatorianos.