Seis amenazas graves a la seguridad nacional

- 20 de junio de 2018 - 00:00

Durante la presentación de las políticas de defensa, seguridad y desarrollo para la frontera norte en la provincia de Esmeraldas, que también incluye a Carchi y Sucumbíos, fueron señaladas seis amenazas en la zona limítrofe con Colombia: 1) grupos irregulares armados, 2) organizaciones de narcotraficantes, 3) bandas criminales transnacionales, 4) terrorismo, 5) violación del espacio aéreo y 6) ataques cibernéticos. A todas esas amenazas se suman otras, como el tráfico de sustancias ilícitas, de hidrocarburos, de armas y explosivos, minería ilegal, laboratorios de procesamiento de drogas.

Es decir, una enorme cantidad de ilegalidades en una frontera que estaba descuidada y que desde enero ha sido escenario de atentados con bombas, secuestros y todo el terror que eso genera.

Son varios grupos los que operan desde el lado colombiano, entre los cuales la Policía Nacional señala al Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Frente Oliver Sinisterra, el Clan del Golfo, GUP, el Frente 48, el Frente 1, Gente del Orden y La Empresa.

La banda Sinisterra es la que está vinculada a la de alias “Guacho”, acusada del secuestro y asesinato del equipo periodístico de diario El Comercio, la muerte de cuatro infantes de marina y aún tiene en su poder a una pareja que había llegado a San Lorenzo y Mataje procedente de Santo Domingo de los Tsáchilas.

El Presidente de la República resumió este plan con muy pocas palabras, pero contundentes: “Se acabó la indiferencia estatal”. Ecuador no permitirá que las bandas delincuenciales dirigidas por “Guacho” afecten la tranquilidad del país. Muchos habitantes de San Lorenzo, Eloy Alfaro, han abandonado sus tierras por causa de la violencia.

El texto de esta estrategia fue aprobado por el Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe). El número de efectivos que serán desplazados a la línea de frontera no se dio a conocer, sin embargo, la franja de control será de 20 kilómetros y posteriormente se ampliará a otros 20 kilómetros. Los habitantes de la zona fronteriza tendrán todas las garantías de seguridad y así se evitará el éxodo hacia otras poblaciones. (O)