¿Y qué tal si primero se piensa en la seguridad del peatón?

- 22 de junio de 2019 - 00:00

Educación vial. Esa es la respuesta que reciben los vecinos de la avenida González Suárez de Quito cuando preguntan a las autoridades locales sobre los mecanismos para proteger a los peatones. La arteria hoy es una vía de conexión entre el centro y norte de la capital.

Desde 2018 es una de las tres zonas con límite de velocidad 30 km por hora, pero no se respeta. La insistencia de los moradores del sector es porque ahí vive un alto índice de personas de la tercera edad.

Los moradores incluso se han organizado para ayudar a los transeúntes a cruzar la avenida en coordinación con la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT). Los primeros resultados en junio de 2018 dieron esperanzas de que los conductores aprendieran que hay personas que no pueden cruzar la vía corriendo. No hubo seguimiento y la iniciativa se diluyó.

También se colocó señalización horizontal y vertical; y, en el último mes, hasta se levantaron seis rompevelocidades. El objetivo de la Zona 30 es que quien maneja tome conciencia de que debe hacerlo a menos de 30 kilómetros por hora.

Los dos barrios donde también funciona la iniciativa son La Floresta y el Quito Tenis. Cada uno de ellos con particularidades, pero con el objetivo de proteger al peatón. El alcalde Jorge Yunda, en una visita al Quito Tenis, aplaudió la gestión del barrio y adelantó que el Municipio debe aprender de las buenas prácticas de convivencia. Una de ellas es el trabajo sobre el límite de velocidad.  

Las nuevas iniciativas siempre son bienvenidas, el reto de las autoridades es hacer un plan integral, donde el peatón sea el actor principal en la movilidad. El exceso de velocidad, durante 2018 fue una de las principales causas de accidentes en Ecuador. A ese dato se suma que la distracción por uso de celulares ocasionó siniestros en 24,13%.

En la nueva administración municipal se ha anunciado, por ejemplo, la posibilidad del aumento de los horarios del Pico y Placa para repavimentar la ciudad. La propuesta, de concretarse, podría incluir una visión más integral y estructural para que la educación vial pase del discurso al hecho y así proteger al peatón. (O)