La seguridad aumenta y es rigurosa en frontera norte

- 27 de enero de 2020 - 00:00

La frontera de Ecuador y Colombia en el Pacífico es una zona de cuidado. Según analistas consultados por este Diario, allí conviven el narcotráfico, la violencia y la pobreza. El tráfico de drogas migró de Putumayo, en 2001 cuando se activó el Plan Colombia, al departamento de Nariño. Allí está Tumaco que concentra el 17% de los cultivos ilícitos de Colombia, según datos oficiales de ese país. Ese puerto conocido como la “Perla del Pacífico” es una de las salidas de la cocaína con destino a Norteamérica y Asia. Al sur de Tumaco, a 57 km, está San Lorenzo, el tercer cantón más poblado de Esmeraldas.

Una de las parroquias de San Lorenzo es Mataje, que empezó a poblarse en 1952 con los vecinos colombianos. Allí pasó algo inverosímil: el gobierno de Rafael Correa construyó un puente de 68,3 m de largo y de 10,7 m de ancho, que no llega a ningún lado e incluye una carretera de primer orden. Ambas obras, que costaron $ 12,9 millones, no han beneficiado a los ecuatorianos pobres, sino a los grupos irregulares asentados al otro lado de la frontera por la facilidad de movilidad que brinda el territorio ecuatoriano.

Son grupos que transportan droga o abastecen de precursores químicos gracias a esa infraestructura vial que accede fácilmente a puertos. También están organizaciones como las FARC o el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Además en esa frontera operan grupos como el de Walter Arizala, alias “Guacho”, quien lideraba la disidencia del “Frente Óliver Sinisterra” de las FARC, que secuestraron y asesinaron al grupo periodístico de diario El Comercio. Hoy, precisamente, se cumplen dos años del atentado con coche bomba de ese frente al cuartel policial de Esmeraldas, que dejó 28 heridos y marcó un hito violento en Ecuador.

Por todas estas razones es importante la decisión del Gabinete Sectorial de Seguridad de Ecuador de suspender el paso entre ambas fronteras y no dar facilidades para operaciones migratorias y comerciales. Además hay estrictos controles para restringir la movilidad de personas, bienes y vehículos externos. Estas disposiciones se mantendrán hasta que concluya la construcción del Centro Binacional de Atención Frontera en Tumaco, que fue un acuerdo bilateral con Colombia. (O)

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