Los indicadores económicos inciden en la vida de todos

- 20 de noviembre de 2019 - 00:00

Para el ciudadano común, escuchar que el riesgo país de Ecuador se incrementó en 275 puntos luego de que la Asamblea decidiera el archivo del proyecto de Ley de Crecimiento Económico, propuesto por el Gobierno Nacional, puede no significar nada a simple vista.

Lo mismo ocurre, con seguridad, cuando el panadero, lustrabotas, taxista o enfermero escucha términos macroeconómicos, como déficit fiscal o balanza de pagos. A la mayoría de quienes conformamos lo que de manera genérica se denomina “pueblo”, la situación de esos indicadores nos llama muy poco la atención. Los consideramos ajenos a nuestra realidad cotidiana.

En el fondo, sin embargo, su ascenso, descenso o estancamiento influyen en nuestra vida diaria de manera directa o indirecta. Decir, por ejemplo, que el riesgo país se incrementa significa que la valoración internacional de nuestra capacidad de pago baja. Y por tanto, al momento en que Ecuador solicita créditos, estos se otorgan a plazos más cortos y con el pago de mayores intereses.

La dificultad de que el Estado central contraiga más deuda también puede sonar bien en primera instancia. Sin embargo, con un déficit de $ 3.621 millones, calculado hasta finales de año, y uno de $ 3.384 millones previsto para 2020, la contratación de créditos internacionales es una de las opciones para la obtención de fondos.

El déficit significa, a su vez, la falta de recursos por parte de este o cualquier gobierno para atender a la población en temas prioritarios, como educación, salud, vialidad, electrificación, agua potable, alcantarillado, regadío e infraestructura. Algo que nos interesa a todos.

Con el proyecto de ley archivado por el Legislativo, el Ejecutivo planeaba recaudar alrededor de $ 700 millones. La cifra habría significado reducir el déficit fiscal proyectado para el próximo año. Ahora resta esperar que nuevos proyectos lleguen a la Asamblea para que los debata, mejore y apruebe. (O)